Capítulo 19

Soñando y la realidad

 

Yo creo que la división consciencia - subconsciente puede ser una réplica de los dos paradigmas. (Tal vez aún el funcionamiento de los dos lados del cerebro, el izquierdo y el derecho, juega la división). Desde luego, esto es muy difícil de ver, porque, por lo menos mientras estamos despiertos, es dentro la consciencia donde nos presentamos a nosotros mismos. Y es en la consciencia donde a menudo estamos sirviendo nuestra propia definición, llevando a cabo sus propias profecías, donde se cumple a sí misma.

Los regalos de palabras rondan en algún lugar de nuestro armario mental, listos para brincar tan pronto como los necesitemos. Está ahí, vibrando en resonancia con las palabras de la misma clase de los otros. Según nos movemos por el mundo externo, todo lo que encontramos tiene la cualidad de una relación potencial con nuestras palabras y las combinaciones, y o con las palabras de los otros. Nuestras necesidades comunicativas de vincularnos entre nosotros, en relación con el mundo, surgen y son satisfechas por los productos colectivos de las generaciones previas, que nosotros en forma colectiva e individual combinamos de nuevo y usamos para crear regalos siempre nuevos, a los que las partes del mundo se relacionan, como sustitutos en la comunicación.

Creamos nuestras identidades ad hoc, juntos, dándose regalos materiales y lingüsticos unos a otros. El gran potencial del desarrollo humano a través de estos procesos es impedido por el patriarcado. Sólo queda lo suficiente de nuestra humanidad colectiva para que podamos continuar entendiendo nuestro lenguaje, para transmitir información y funcionar como promotores eficientes de los egos que hemos desarrollado a través de la definición, de la auto definición y del cambio. El hecho de que en alguna manera continuamos viviendo, es evidencia, no de la funcionalidad del ego masculado, sino de la creatividad de regalar y de la vida misma, que nos carga junto con su flujo, a pesar de la concha vacía del ego que se refleja a sí mismo y de la sociedad similar a sí misma.

En el patriarcado, la comunidad que conformamos por la comunicación a menudo es desbaratada en mil pedazos o se mantiene como un deseo, una abstracción flotante en algún lugar detrás de nuestras espaldas (algo que pudo haber sido, un ideal, la posibilidad de un mundo diferente). Nuestras palabras-regalo han sido volteadas hacia los propósitos del cambio, a través de la publicidad y de la propaganda, y nosotros nos auto motivamos de acuerdo a la lista que nos define y que define a los otros, colocándonos como privilegiados en la parte de arriba, apuntalados por las posesiones, por las relaciones y por las posiciones del uno privilegiado, dentro de las jerarquías. Ni siquiera notamos la presencia de la sociedad en las palabras, mucho menos en nuestras vidas, porque la propiedad privada (aún de nuestra consciencia) no nos incita a observar a aquellos que están fuera, como las fuentes de nuestros bienes o como si tuvieran necesidades que nosotros podríamos satisfacer. Nuestros pensamientos parecen ser 'propios', porque estamos aislados de los otros. En cambio, nosotros somos la comunidad enajenada, los que pensamos.

Si pudiéramos ir hacia atrás, a nutrirnos materialmente unos a otros, podríamos recrear nuestra comunidad y a nosotros mismos en una base terrenal más sólida, curándonos entre nosotros y curando al planeta. En cambio, vemos los valores del ego y no al cuerpo, los egos de los ricos compitiendo con los cuerpos de los pobres. La evidencia del parasitismo abunda. Todo sitio de pruebas nucleares, cada basurero, mina, pozo de petróleo, son testigos de la destrucción de la madre tierra con el propósito de obtener los regalos llamados 'ganancia' que el cambio trae consigo.

El compartir ha sido empujado hacia el pasado mítico (o a la fascinación infantil) y entre los sub productos de las actividades del ego, éste se ha convertido en el inconsciente colectivo puesto que nuestra consciencia (junto con el conocimiento) en nuestra sociedad, se basa en las definiciones y el cambio. Tal vez no es Perséfone, la hija de Deméter, el personaje más importante de la historia mitológica griega de la de la pérdida que sufre una madre sinio de Hades, el hijo de Gaia, el hombre que se convirtió en el dios del sub mundo.

 

Conocimiento del corazón

 

Nuestro corazón bombea sangre para que lleve oxígeno y nutrientes a las células, cuando la sangre nutre la célula y se agota regresa al corazón a nutrirse de nuevo. Este es un arquetipo fisiológico que el paradigma del cambio no nos deja imitar. A cada uno de nosotros, el subconsciente nos enseña información que se encuentra sepultada, y nos llegan ideas de quién sabe dónde, del azul, regalos de una fuente desconocida que llamamos nuestro ser, de nuestra imaginación o de Dios.

Los seres humanos somos básicamente seres amorosos. Nuestras estructuras sociales y la lógica del cambio, son distorsiones patriarcales del amor. A menudo, experimentamos el compartir y el cuidar en la relación original madre hijo o hija, que es la única experiencia de un amor libre que tenemos, y que se convierte en nuestro modelo por el resto de la vida. Es, por esto, que la niñez es tan importante para nuestra psicología. Todo el resto de nuestras vidas tendremos que enfrentarnos con las distorsiones y los bloqueos del amor. Nuestra nostalgia de la niñez y aún de la matriz, es la nostalgia por ese primer período de bienestar que nunca volverá, porque no hay una estructura social, ni económica, que lo permita. Nuestra independencia está tan distorsionada que, en lugar, de honrar cualquier dependencia, le damos poca importancia. Insistimos en estar solos, y sin embargo somos un grupo de individuos llorando, porque queremos ser tocados, ser cuidados, ser acariciados y ser apoyados.

La libre circulación de la sangre entre la madre y el hijo o hija, en el útero, es el paradigma natural de una sociedad sana. Es el modelo de colaboración para dar la vida, donde los dos corazones bombean la sangre y comparten los nutrientes. Igual que el viento que fluye desde un área de alta presión a un área de baja presión, la buena circulación tendría que fluir de aquellos que tiene más hacia los que menos tienen. El niño o la niña nacen, e inhalan el aire con sus pulmones, inician la interacción con el mundo libre de afuera, y reciben y perciben tanto como pueden del ambiente abundante y éste les da su nueva humanidad para ser vista por los otros, acaricia los otros cuerpos, diciendo así quién es él o ella y qué llegarán a ser.

La circulación en el útero comienza en un nuevo nivel, fuera del cuerpo, entre dos cuerpos. Los corazones ya no bombean la misma sangre pero bombean alegría, lenguaje, movimientos, gestos 2 fluyen los bienes y los cuidados para las necesidades que son reconocidas,. El niño recibe en forma creativa, es una criatura interpersonal, un corazón interpersonal, un sujeto que requiere atención, pero que también da atención. La leche fluye hacia el estómago a través de la boca del niño, que recibe de forma activa. No se le niega. No hay chantaje, ni sobornos, ni pagos. A pesar de que sus señales nos indican sus necesidades, éstas no son cambios, sino productos gratis que fluyen naturalmente de todo su ser.

Como en la sinapsis, donde los nervios no transmiten los impulsos por contacto directo, sino mediante procesos sobre un espacio diferente; la vida en muchas de sus formas se transmite libremente desde la madre hacia el hijo, del niño a la madre y hacia todos los que lo aman. La madre y su hijo o hija se sienten complacidos con la libertad con que se pueden dar. Ninguno está acongojado por la relación de dependencia que requiere y permite la circulación, igual como nadie está acongojado por nuestra dependencia con el aire, que requerimos y que permite nuestra respiración. Podemos tomar todo aquello que se nos da libremente y darlo libremente en esta relación, disfrutando y acariciándose entre sí, sensación que pasa a través y entre la sensación, compartiendo tiempo fuera de la matriz.

Puesto que nuestra sociedad está avergüenza por la dependencia3/4 por la necesidad de dar libremente3/4 pero haría cualquier cosa por obtenerlo, construimos grandes barreras contra ello, incluyendo en estas barreras alguna flexibilidad, lugares por donde podemos deshacernos de la presión que se acumula en nosotros, porque no podemos tener lo que en realidad necesitamos. Sin embargo, seguimos trabajando para obtener más de lo que necesitamos, para que parezca ser libre para nosotros, pero sólo para nosotros, no para los otros. Puesto que sólo nos podemos sintonizar con nuestra propia experiencia de niños con nuestras madres, y luego encontramos que el mundo y las reglas son diferentes, podemos llegar a creer que nadie más tuvo o tiene la necesidad de experimentar los cuidados libres.

En cambio, la circulación libre de los que pueden dar a aquellos que necesitan, la habilidad para pedirlo en forma libre, de recibir libremente, de dar libremente, es el proceso básico a través del cual el fluido de la vida circula sin impedimentos. La consciencia de las cosas varias que se dan y se reciben, es compartido como percepción o compartido como lenguaje, libremente en todas sus transformaciones, según los regalos pasan de una persona a otra, desde la naturaleza a la gente, de la gente a la naturaleza, y a la diferente gente. Esta es la nueva consciencia de la naturaleza, una evolución, una nueva vida compartida con la vida. El dar y recibir la vida no está confinado a la concepción, al embarazo o a dar a luz físicamente. Esto sucede cada vez que se satisface una necesidad. El cambio, al colocarse entre el que da y el que recibe, el que regala y el regalo, el que recibe y el regalo, ha obstruido la sinapsis y nos ha confundido. Los procesos están distorsionados, ya no son libres. Ya nosotros no damos y recibimos vida en forma creativa e inteligente, sino que basamos nuestras interacciones en la masculación. Recientemente se ha ofrecido un premio al primer hombre que quede embarazado, al mismo tiempo que dar y recibir es explotado y desmerecido en todo lugar fuera del útero.

 

Nuestro sueño en común

 

Nosotros vemos los juicios de lo real y de lo irreal (y de despertar o de dormir) dependiendo en si o si no, el modelo del cambio y la relación del concepto masculado han entrado en el juego. Los sueños exploran otras regiones sincréticas, muestras libres de la inversión fálica y satisface nuestras necesidades de entendernos a través del simbolismo, que no es uno a uno o uno-muchos, sino más bien algo sobre determinado, donde una imagen representa un número de diferentes temas, eventos o cosas que no se relacionan entre sí. Los complejos y los sincretismos[1] de varias clases, permiten asociaciones que nunca podríamos hacer dentro de un sistema de clasificación jerárquico (y un sistema de clase social).

En los sueños, las imágenes no tienen que tocar con el pie la línea, relacionándose con muestras o con palabras, para proveernos con ayuda objetiva socialmente validada para que manejemos nuestras vidas en el mundo 'real' de la vigilia. En cambio, pueden darle vuelta libremente, satisfaciendo nuestras necesidades tan pronto como llegan a nuestra mente o a nuestra memoria. Son subjetivos, a veces yo primero, pero sin la hegemonía del ego masculado. En sueños, nuestras necesidades son satisfechas de acuerdo al principio del placer, sin que nosotros tengamos que trabajar para lograr la satisfacción. Nuestras necesidades reales son simbólicas, nuestra intuición las reconoce. Hay ayuda real. En sueños, nos tratamos como si viviéramos en una economía de regalo. Los terapeutas auto-ritarios podrían fruncir el ceño ante esta modalidad 'regresiva' e 'infantil', pero ¿por qué no verla del otro punto de vista, como utópico o maternal? Los sueños parecen ser la satisfacción de las necesidades comunicativas en una base individual. Si pudiéramos satisfacer colectivamente nuestras necesidades, todos podríamos vivir nuestros sueños.

Al despertar, el juicio de la realidad entra juego al mismo tiempo que la estrategia cognitiva de uno-muchos se mete a la fuerza. Entonces usamos esta para detener la otra. Nos maravillamos de lo locos que pueden ser nuestros sueños, desechamos nuestro pensamiento sincrétco, avalando así nuestro pensamiento uno-muchos. Esto nos hace negar u olvidar y descalificar nuestros sueños como inferiores a nuestros estados de vigilia, tal vez, porque nuestras estrategias para recordar son también de la categoría uno-muchos. Por sincretismo los niños pertenecen a la categoría de 'sueños', como los locos, los irracionales y los que no son fálicos. También las mujeres y los deseos, a menudo, son relegados al mundo del infierno de los sueños.

*****Sobre evaluando y pensando con los conceptos de la sociedad que están investidos fálicamente a todo lo ancho, y proyectándolos a las estructuras de las instituciones en forma colectiva, hemos elaborado una realidad social diferente a los sueños e inhóspita para esa manera de pensar. Según avalemos la 'realidad' cada vez que despertamos, hacemos a un lado esa clase de realidad de la que están hechos nuestros sueños, y muchas partes del mundo en vigilia que no son fálicas. Puede ocurrir entonces, que cada vez que despertamos, aseveramos, sin quererlo, el dominio, la misoginia, y el odio a los niños y las niñas, a la naturaleza y al regalar, cuando nos decimos: "Aquel sueño no es real, esto si lo es ."

Si los sueños, nada más, satisfacen una necesidad compartida por todos, estos proveen una alternativa, como lo fue el comunismo para el capitalismo, (y viceversa) comunicándonos, que el mundo 'real' no es el único mundo y que el pensamiento conceptual fálico masculado no es la única forma de pensamiento. Si los sueños funcionan de acuerdo a procesos no masculados, los sueños son la clave para un mundo mejor, igual que el lenguaje y la maternidad. Los sueños comunes de la humanidad son el mapa del mundo que vendrá. El requerimiento de que la humanidad de 'despierte' está errado. La realidad es lo que tenemos que tenemos que cambiar para que nuestros sueños se cumplan.[2]

 

La imposición de la realidad

 

El lenguaje en sí mismo nos habla, y nos dice que el inconsciente colectivo ha visto algunas cosas que nosotros ignoramos colectivamente. Yo creo que el lenguaje está lleno de claves para justificar los temas que hemos venido discutiendo, como son el concepto masculado, el cambio, las jerarquías, y el regalar. Las palabras, que estamos mencionando en esta página, son claves en el camino verdadero que va hacia el descubrimiento de la naturaleza de la realidad. (En español 'real' es real). Lo que las claves nos dicen, es que solos, por el camino real, no podemos llegar hasta allá. Tenemos que aproximarnos al 'sujeto' desde otra dirección.

La realeza o las cosas, del latín, rex (rey) o res (cosa), nos dicen de las muchas bases 'uno-muchos' de la realidad. Apunta hacia los patrones dominantes. similares a sí mismos, en nuestro conocimiento de lo real, fuera de las vetas del regalar. Y el ego como 'rey' también es parte de lo que define esta realidad, coincidiendo con éste en la estructura, mientras el ser que regala se mantiene fuera. La realidad es un terreno común, que originalmente viene de regalar, pero que está gobernado por el pensamiento capitalista investido fálicamente.

 

Si basamos el pensamiento en los conceptos, descalificamos las diferencias, o por lo menos, los hacen importantes principalmente como señales de otros conceptos. la pregunta real parece ser: "¿Usted, a cuál concepto pertenece?" Dejamos de lado sus necesidades, y usted interesante en particular y bello es usted, y qué brillo tienen sus ojos. En lugar de esto, nos preguntamos si usted se parece lo suficiente al modelo o a la muestra, para pertenecer al concepto de 'bello', al concepto de 'adorable', o al de 'exitoso hombre de negocios, o al de 'académico'.

¿Es la afirmación de la realidad masculada, el reconocimiento de un eterno dar, o la imposición de un regalo que 'tenemos' que recibir? Tal vez nos sentimos obligados, por el principio del cambio a 'dar algo a cambio' a la realidad. ¿Tal vez reconocimiento? La realidad satisface nuestras necesidades comunes y distorsionadas, pero, ¿podemos hacer a un lado las necesidades saludables e irreales del individuo. ¿Cuáles son las consecuencias de no recibir el regalo? ¿Tal vez la locura? ¿Y las consecuencias de recibirlo? ¿Cedemos nuestras verdades subjetivas, a favor del punto de vista masculado de la colectividad, para no ser dejados por fuera del concepto humano y cuerdo? Si rechazamos la realidad, estamos siendo mal agradecidos, egoístas, indulgentes, como lo dijera un psiquiatra acerca de la enfermedad mental? Si nos volviéramos locos, tal vez sólo estaríamos desplazando nuestro juicio de la realidad, desde una instancia mediada por la colectividad a una instancia subjetiva. Hacemos esto, porque todos somos los 'caminantes heridos'.

 

El punto de vista del egoísmo colectivo

 

Un juicio común de la realidad, después de todo, es una atribución colectiva de valor, que probablemente sea más funcional para cada uno de nosotros, que lo que sería una atribución puramente individual. Cuando insistimos en la amabilidad, o en el deseo de un mundo mejor, y la gente dice que no estamos siendo 'realistas', ellos están apelando a la atribución colectiva de una cualidad o valor que asegura, por lo menos hasta cierto grado de funcionalidad, la adaptabilidad del individuo como también la del grupo. Dicen, que para que sea mejor para nosotros (intereses propios), nos debemos adaptar al juicio colectivo, sin cambiar nada y sin imaginar algo diferente.

¿Pero, por qué el punto de vista colectivo parece ser menos egoísta? Hay una división entre el ser y la colectividad, y lo que no es colectivo parece ser egoísmo. Pero el ego en sí es un producto de la colectividad, y hay muchos mecanismos colectivos y valores que lo fortalecen. Calza también en una clase de orientación generalizada hacia el ego, de la colectividad particular a la que pertenece, por ejemplo, la raza, la clase, la religión, la nación.

***El ego también depende de la atribución colectiva de un valor y de la realidad de la configuración interna del individuo, lo que lo avala para cada uno de nosotros, pero especialmente para aquellos hombres masculados (exitosos). Las estructuras de la sociedad, similares a sí mismas, llevan a cabo esta función. El uno privilegiado, el proceso de cambio, y la negación de dar, las instituciones basadas en la masculación, en el dinero, y en los conceptos investidos fálicamente, son todos mecanismos sociales que permiten, que el valor sea atribuido, colectivamente, al ego individual.

El ego y el egoísmo pueden ser vistos como una instancia colectiva, mientras que la instancia subjetiva podría ser más dadivosa y orientada hacia el otro. Colectivamente podemos ser muy egoístas. Sin embargo, colectivamente podríamos trazar una línea divisoria, en algún lugar entre lo individual y lo colectivo, y avalar un ego diferente, que podría dar creando así una clase diferente de colectividad. Para poder ver que la ruptura está en el lugar equivocado, tal vez necesitamos un punto de vista en la tercera dimensión. Si vemos lo que pensamos de nosotros como nuestro ser, y que éste está formado y hecho a través del lenguaje, que es un regalo social (como también a través de los regalos de la vida), tal vez podríamos dejar de imaginar una oposición polarizada entre el individuo y la colectividad, entre el yo y el otro. Este, volver a enmarcar, puede permitir la división de las diferencias, entre lo subjetivo y lo objetivo, lo subconsciente y lo consciente, los sueños y la realidad.

La realidad se afirma y se define por la imposición de la forma masculada sobre lo colectivo. La comunidad distorsionada está construida para llevar a cabo esta imposición y la definición como 'real' es parte de esta construcción. El juicio de la realidad es un meta mensaje que sirve para mantener el status quo del patriarcado. Entonces, parece que la realidad simplemente organiza la maldad, basada en la crueldad de la 'naturaleza humana'. Entonces, cualquier cosa es posible, porque creemos la meta declaración, "La gente es así."

El individuo da el valor de la realidad a partes de su experiencia, creando una atribución en marcha, con un continuo esfuerzo de regalo de energía. Pero la realidad en sí no aparece como regalo, ni que incluya el paradigma del regalo. En lo externo, el regalo es continuamente mal interpretado, y el regalo en lo interno no es visto ni reconocido como tal. A veces, si no estamos abrumados por la escasez y por el trabajo excesivo, podemos observar el lado del regalo de la naturaleza y de cada uno de nosotros, pero para mucha gente, estos momentos felices no son muy frecuentes.

Todo esto tiene el efecto de no permitir que nuestra modalidad interna de dar tenga su correspondencia en la realidad, a pesar de los esfuerzos que hagamos para lograr que los otros nos den, pueda ser visto, como un intento equivocado de hacer que la 'realidad' se refleje en nuestro dador interno de regalos. Tal vez el que regala dentro de nosotros se nos aparece como 'otro'. Puesto que nosotros hemos avalado el cambio, y hemos puesto a la madre en la categoría del otro, nos parece correcto y armonioso que otros tengan que darnos.

Si vemos con compasión a los explotadores podemos ver que ellos están convencidos de la realidad y tal vez de la permanencia de la escasez, y que ellos sientan el reto de acabar con esto, en forma individual, por ejemplo, haciendo que otros den. Su propio parasitismo es casi un intento, dentro de la escasez creada por su forma, por lo menos que la realidad los nutra, por lo menos a ellos, aunque no nutra a nadie más. Tal vez es un intento de hacer que la realidad sea su madre; ¿Acaso, esto es la motivación de la avaricia? ¿Están ellos solos chupando la reali-teta?

Si ellos creen, que ellos merecen más que los otros porque ellos producen más, o porque son más fuertes o porque son más inteligentes, ellos están participando en la modalidad del cambio, y cancelando el regalo, que paradójicamente es lo que están buscando. Nadie puede hacer de la madre la realidad, a no ser que restauremos el paradigma del regalo para todos. La realidad es una construcción colectiva, y si nosotros construimos la realidad para que nutra sólo a uno o a unos pocos, a expensas de los muchos, destruimos a los muchos, que son la colectividad. Debemos lograr, que el que regala en nuestra interioridad corresponda con el que regala en la realidad eterna, esto liberará al individuo y a la colectividad. Mientras tanto, el restaurar nuestro contacto con la naturaleza, nos permitirá encontrar un nicho ecológico afuera para nuestro dador interno de regalos. La naturaleza necesita que se le cuide, que sea restaurada porque ella nos da libremente; luego nosotros nos podemos alinear con ella.

El cambio es un desplazamiento de lo que sería la solución a nuestro problema 2dar interna y externamente2. El cambio requiere que el 'otro' tome la misma orientación hacia el ego, orientación que pone a actuar al que cambia. Cada uno da, pero para algo más allá del presente, para algo más allá que la satisfacción de las necesidades del otro. El lado que da del 'otro', o de la naturaleza o de la realidad está mal interpretado, y traducido a la 'justa' e 'equitativa correspondencia entre dar más y recibir más. Entonces, la realidad no parece dar con libertad, parece dar sólo como respuesta al cambio. Por esto, porque el regalar no está modelado en la realidad, nosotros reflejamos la ecuación distorsionada. La solución es dar colectivamente, la solución es el altruismo colectivo. El dinero, como un producto colectivo, puede ser usado en este proceso.

 

Los sueños se hacen realidad dentro y fuera.

 

Tal vez, si soñar es la modalidad del regalo, la Mujer Araña sueña, en realidad, que el mundo es como Paula Gunn Allen dijo.[3] Pero la realidad masculada es una pesadilla colectiva, un regalo colectivo para terminar con todos los regalos, que hace a un lado el regalar porque éste es asimilado por el cambio. Necesitamos soñar en forma colectiva otra cosa, y darle a nuestra energía de vigilia una realidad diferente, haciendo que nuestros sueños de un mundo mejor se vuelvan verdad y no nuestra pesadilla. Con más regalos en la realidad, nuestro dador interno de regalos se haría más poderoso, igual que nuestra creatividad y nuestro amor.

La creación artística es dar regalos en la realidad, y hacer un puente hacia un mundo mejor, porque el medio o el vehículo del regalo es en sí un regalo libre, que satisface y crea necesidades estéticas. Por ejemplo, cantar es libre para el que escucha, y el vehículo, la voz, satisface una necesidad, un potencial que tenemos dentro para disfrutar de los bellos y placenteros sonidos, de ritmos, de armonías, mientras las palabras satisfacen nuestras necesidades comunicativas. El arte visual es similar. Los colores, las formas y las texturas, pueden crear bienes placenteros para nuestros sentidos, sin importar cuál sea el tópico o el tema del trabajo. A pesar de que muchas de las obras de arte se pueden comprar y vender, todas mantienen un lado de satisfacción libre de las necesidades, que es esencialmente su canal de comunicación. No hay ningún cambio entre el oído y la música, el ojo y la pintura, sin embargo el acceso a estas experiencias a menudo es muy caro. La obra de arte da por sí misma. El regalo creativo del artista es la habilidad de hacer algo que se dé.[4] (Antes, en contraste con Levi Strauss, dijimos que las mujeres no son mercancías o mensajes cambiados entre grupos afines, sino que son regalos que regalan.) Muchas clases de actividades basadas en el cambio, son parasitarias del arte, igual que lo son de otras fuentes de regalos.

Aún, cuando hasta cierto punto, el arte restaura el regalar en el mundo externo, éste no es suficiente para corroborar la modalidad cancelada. En el presente, el regalar permanece en los sueños y en el inconsciente, y no es reconocido como en el caso del arte, de los cuentos y de los mitos. Los cuentos introducen a los niños y a las niñas de manera amable al cambio, a través de la comunicación, satisfaciendo esa necesidad. Muestran a los niños y las niñas la transitividad de una cosa que lleva a la otra; la satisfacción de una necesidad que permite la satisfacción de otra 2 una acción que resulta en algo diferente. La acción puede ser vista como regalar; al satisfacer una necesidad se puede crear otra, cuando el bebé ha comido necesita dormir, o jugar. La madre necesita limpiar, descansar, para luego regresar de nuevo al trabajo.

Sin embargo, la estructura 'si... entonces' captura el regalo con una consecuencia 2 si usted pone el dedo en el fuego, éste le quemará. Cuando el marco de recompensa y de castigo social se introduce, la transitividad del regalo se transforma en la consecuencia lógica del cambio. 'Si... entonces' se transforma en 'haga esto, obtenga esto'. Por lo tanto, cuando el niño o la niña hacen algo, lo que la 'realidad' le devuelve es lo que 'se merece'. ¿Se merecía Cenicienta ir al baile y casarse con el príncipe después de todo lo que había trabajado? ¿Se merecía Caperucita Roja que se la comiera el lobo porque había sido desobediente con la mamá? Estas historias son exploraciones del cambio entre la 'realidad' y los 'protagonistas de los cuentos' para aquellos niños que apenas están aprendiendo su comportamiento de acuerdo a la modalidad del cambio.

¿Cuál es el precio que pagamos por no dar y las recompensas por dar? Un equilibrio reglamenta estos cambios 2 por lo menos en los cuentos de hadas. Con forme los niños aprenden a cambiar, su moralidad le corresponde[5] al cambio. Cuando obligamos a los niños a obedecer, instituyendo un sistema de recompensa y castigo, los alejamos de la modalidad del regalo, de aquella modalidad de la que participa con la madre, y los prepara para la violenta modalidad del cambio en la 'realidad'. Las historias satisfacen la necesidad de los niños de ser introducidos, a través de una comunicación agradable, a la 'realidad' enajenada del cambio.

 

Es cierto; cuando somos infantes, si tenemos la necesidad de ser aprender a adaptarnos a la realidad y esto es así, porque la 'realidad' está distorsionada. El ambiente, artificial y perversamente alterado por el paradigma del cambio, impone a los infantes la necesidad de adaptarse, La socialización nos impone una evolución hacia la funcionalidad dentro del sistema y una adaptación a los roles de tener o no tener en todos los diferentes niveles. Si estamos funcionando dentro del paradigma que trabaja para el desarrollo humano y planetario, nosotros no tendríamos la necesidad de ser enseñados a regalar y recibir desde fuera, sino que lo aprenderíamos a través de las experiencias, igual que como aprendemos a buscarle sentido a nuestras percepciones, a manejar las actividades del cuerpo, y por lo menos en gran parte, a hablar.

Enseñarles a los niños y a las niñas a obedecer, impone el patrón de dominio y de sumisión, que incluyen los componentes del cambio como lo son el castigo y la recompensa, en tales advertencias como: "Sí mete el dedo en el fuego, se va a quemar." Esta oración es puramente instructiva, pero se usa para apoyar la dictadura de los padres, igual que cuando dicen: "Si no dice, si señora, no puede salir a jugar." Esto dicta la función de acuerdo a la modalidad del cambio, asignándole un precio en términos de las consecuencias. "Usted desobedece, no puede salir a jugar durante los próximos tres días." El autoritarismo de los padres es a menudo no sólo la repetición de su niñez, y de las relaciones con sus padres, sino una actitud opresiva contra su 'propio niño o niña interior' que regalan o reciben. Nuestras escuelas, con la división en los diferentes grados educativos, extienden los procesos de recompensa y de castigo al evaluar cuantitativamente la cantidad de 'conocimientos' adquiridos.

 

Los iroquois y el hombre blanco.

 

Cuando las mujeres apoyan a las mujeres, o a los que nutren, y que a su vez nutre a los que nutren, se da la transitividad del regalo, de tal manera, que los bienes son pasados una y muchas veces, y los que reciben, reciben de muchos y le dan a muchos. Cuando esto se da por principio, la gente toma consciencia de ello, y luego la realidad está conformada por más acciones determinadas de esta manera. Si el paradigma del regalo fuese validado y practicado conscientemente, no tendríamos que referirnos a él como un principio. Podríamos ser más flexibles, y así experimentar y actuar sobre cada caso, uno por uno. Tal vez, si encontráramos que nos es útil, podríamos hacer uso del cambio en algunas instancias, porque el contexto como totalidad, cargaría con el regalo. Las mujeres nativas de los Estados Unidos de América, dirigían las tribus, como en el caso de los iroquois, creando realidades alternativas de regalar de esta clase. El contexto cargaba los valores de regalar, a pesar de que el cambio, por lo menos el cambio simbólico, era practicado hasta cierto grado, y algunas veces se libraban guerras.

Los valores de la economía del regalo amenazaban las prácticas de la economía del cambio, y yo creo que esta es la razón de la ferocidad del hombre blanco contra los nativos. También el hombre blanco tiene una madre, pero él aprendió a matarla en la cacería de brujas. Sin embargo, no podía hacer eso, sin matarse, sin matar a la madre interna. No existen los géneros. Todos los seres humanos están conformados de acuerdo al regalo. Matando y esclavizando a su madre europea, el hombre blanco se privó a sí mismo del modelo necesario para desarrollarse en todo su potencial humano. Dejando atrás su madre tierra, y penetrando las Américas, el hombre blanco abandonó su humanidad para llevar a cabo, su agenda masculada falsa de la conquista. Allí encontró matriarcados, los explotó y cometió genocidio entre ellos. Lo que él consideraba civilizado, era el ego, y el cambio, con su lógica vacía, que se originó en la definición.

Sin embargo, el hombre blanco tiene un corazón. Vivió en el útero de su madre; ella lo cuidó, recibió sus regalos y él le dio regalos. Lo que el hombre blanco no realizó, es que tanto los hombres como las mujeres comparten el mismo sueño, la misma forma de soñar y la misma forma de hablar. Nosotros tenemos un lenguaje en común. Y a pesar de que es importante, el lenguaje no sólo es la comunicación de regalos materiales, sino que es, la comunicación de los regalos verbales. No importa cuáles son los regalos de sonido específico, lo que importa es que nos los damos entre nosotros. La Torre de Babel es, simplemente, el símbolo fálico de la masculación, que no nos permite ver que todos los lenguajes y la vida vienen de la madre y de la maternidad. Si podemos renunciar a la masculación, y regresar a la madre que todos llevamos dentro, podemos restituir ese sueño.

 

Desde la re-alidad a la diosa[6] Rhea-lidad

 

El regalo y el cambio están amarrados entre sí en el nivel de la re-alidad, esto coloca muchos obstáculos en el camino hacia la modalidad del regalo, camino necesario para lograr un cambio social efectivo. A menudo, vemos equivocadamente, como meta de un cambio social, la integración de todos en la economía del cambio. Esta meta está equivocada, porque ignora el hecho de que, para que funcione el mercado, los regalos libres le deben llegar de algún lugar.

Hay muchos grupos que están excluidos del mercado capitalista, pues sus productos no tienen acceso al mercado o no pueden competir allí. Por ejemplo, el trabajo artesanal de los indígenas, a pesar de su excelente calidad, usualmente no tiene cabida en el mercado, a no ser a través de los explotadores que sirven como intermediarios. Recientemente, gracias a gente bien intencionada, que buscan los fondos necesarios en fundaciones o en otras entidades, se han iniciado proyectos que ayudan a los artesanos a llevar sus productos al mercado. Pero hay un problema, que parece ser la presentación de las artesanías en igualdad de condiciones que los ítems de la corriente principal. (Es necesario que haya un 'cambio igualitario'.)

La contradicción, que se da, es que la meta pareciera ser la asimilación en una economía que ha explotado y excluido a estos grupos, y que continúa explotando y excluyendo a otros, quitándoles grandes cantidades de mano de obra oculta de regalo Sólo unos pueden igualarse a unos pocos que son iguales en la corriente principal, y esos pocos, son igualados, porque usan los regalos gratis de los otros. Por un tiempo, los fondos regalados en estos proyectos, ocupan el lugar de la mano de obra gratis, pero la 'auto suficiencia' dentro de la economía capitalista es una ilusión, porque el capitalismo necesita de los regalos ocultos para poder funcionar. La 'auto suficiencia' a menudo sólo significa una dependencia eficiente en el mercado capitalista, igual que lo ha sido para la mujer, que entró en el mercado de trabajo para ser 'auto suficiente'.

La producción del trabajo de cuentas, de los indios norteamericanos en Hong Kong, es un punto en este caso. La explotación internacional produce productos más baratos, más competitivos, y 'más iguales' que lo que la justicia social y los proyectos de 'auto suficiencia' podrán hacer. Es un factor en el cuociente del regalo que se hace disponible a través de la relación de la explotación entre las naciones (que es la causa de la diferencia en los niveles de vida), junto con el 'regalo' de la explotación de la mano de obra de los trabajadores en las empresas foráneas individuales. La ilusión es que los grupos 'fuera' de la corriente principal podrían tener éxito sólo si sus productos fueran lo suficientemente buenos para ser competitivos. Lo que no se ve, es que ser lo 'suficientemente buenos', ser iguales, o estar en el mismo campo de juego, requiere del agregado de grandes cantidades de regalos ocultos.

Tal vez, si la gente que está fuera de la economía capitalista produjera algo nuevo, arrinconando un pedazo de mercado, entonces esta gente podría lograr el éxito, y así beneficiar a sus comunidades. Esto requiere del conocimiento del mercado que los individuos adquieren a través de la educación y de la experiencia en el mercado, lo que a menudo los lleva a intentar el éxito para su beneficio, de acuerdo a los valores capitalistas 'todo hombre para sí mismo' y no para sus comunidades. El intento de entrar al mercado para producir bienes competitivos o iguales, le da más validez al mercado y al 'cambio igual', como la mejor (y aún como lo única) manera para obtener la abundancia. Las alternativas son vistas como poco prácticas o como inexistentes. La economía del regalo, escondida e integrada en la economía de cambio, es victimada y sacrificada, no se le da ningún valor; es invisible, está desacreditada, y es despreciada.

En el nivel psicológico individual, el subconsciente está fuera de la vista, pero sirve como la fuente de la energía de las mentes conscientes. Muchas motivaciones y asociaciones subconscientes, nunca alcanzan la superficie y son desechadas. En la misma vena, la gente fuera del mercado apoya a los que están dentro del mercado. De igual manera, las mujeres apoyan a los hombres en sus relaciones 'igualitarias' con los otros hombres, y en su competencia por el dominio, sin reconocer el esfuerzo que ellas y otras mujeres ponen en cuidarlo, No debemos darle valor a esa consciencia, consciencia que se basa en el cambio y en la exclusión mutua, en la igualdad del mercado, haciendo que nuestros productos o que nosotras o que nuestros niños y niñas seamos 'competitivos' y tratando de usar alternativas que sean completamente diferentes.

Mientras parece difícil crear proyectos de regalos en la realidad actual, yo sugiero que hay muchas formas que son posibles, pero que todavía no las hemos reconocido como tales. Personalmente, muchas mujeres que yo conozco, proveen servicios, casa, entrenamiento, y apoyo gratis para otras mujeres, a menudo creyendo que ellas mismas están 'locas', porque no están pidiendo un pago. Hay muchos experimentos con fideicomisos sobre las tierras propiedad de mujeres, movimientos para lograr la auto suficiencia, y para vivir de manera muy liviana sobre la tierra.

Los movimientos contra la violencia doméstica y contra el sexual involucran la satisfacción de algunas necesidades, como también lo hacen los movimientos en contra de las adicciones. La gente que participa con estos movimientos, como el movimiento contra el racismo, los movimientos a favor de la liberación de alguna gente, los movimientos en contra de la destrucción del medio ambiente, los movimientos en contra de los juegos pueriles con desechos radioactivos y con bombas de tiempo químicas, movimientos en contra de la guerra y en contra del militarismo y del gasto militar, están entregando grandes cantidades de tiempo y de energía para satisfacer necesidades generales importantes para lograr cambios sociales.

Mientras gran parte del trabajo de voluntariado lo hacen las mujeres, mucho de este trabajo lo hacen algunos hombres. No queda claro para aquellos que están involucrados en actividades mixtas, que al hacer trabajos no remunerados para satisfacer necesidades, tanto mujeres como hombres están siguiendo el paradigma del regalo basado en la maternidad. Por lo tanto, el liderazgo de la mujer, que se da de acuerdo a los valores de regalar, no es asumido como algo estándar. Desde luego, las mujeres a menudo apoyan a los hombres que están ejecutando su agenda masculada, aún en aquellas actividades que tienen como meta el crea cambios sociales. En muchos casos, la agenda masculada no es reconocida como problemática.

El regalar tiene mala fama, y a la gente se le disuade de regalar, porque las organizaciones de beneficencia patriarcales han impuesto sus regalos a quienes los reciben, por considerarlos pasivos e inferiores, sin escuchar las aseveraciones de sus necesidades. También aquí, las mujeres y los hombres se han casado con el paternalismo en detrimento de todos los que están involucrados, nublando la conexión entre las mujeres y el paradigma del regalo, al no reconocer la diferencia entre regalar y cambiar. Estas organizaciones a menudo han usado los regalos como un pretexto para el dominio, y para lograr toda clase de ganancias.

He escuchado el viejo dicho 2es mejor enseñarle a pescar al pobre y no regalarle pescados2 con un cierto giro que señala hacia el cambio social. En primer lugar tenemos que preguntar como se creó la escasez. ¿Por qué la gente no ha tenido acceso al lago para poder aprender a pescar? ¿Acaso el lago era propiedad privada o era controlado por una corporación o por el gobierno? ¿Sería posible, qué un grupo de gente hambrienta viviera cerca de un lago al que tenían acceso y que no aprendieran a pescar?

Para cambiar, nosotros necesitamos señalar la causas principales de la pobreza y una de las principales causas de la pobreza es el sistema basado en el cambio. La creación de proyectos, para traer a la gente al mercado, no va a ser la causa para el cambio social. Necesitamos crear cambios en nuestra consciencia, que permitirán que cada uno identifique las causas, para así enfocarse en los cambios.

Es importante crear alternativas para el capitalismo patriarcal, experimentos basados en la forma como la economía era organizada por los diferentes grupos de los llamados 'primitivos' y que están fuera del mercado. Yo sugiero encontrar fondos o promover otros proyectos alternativos 2 tal vez, regalos locales no remunerados, compartiendo con círculos o proyectos para recuperar la fertilidad de las tierras, para que la gente desposeída pueda vivir ahí y cultivarlas. (Muchas mujeres han comenzado a comprar tierras y a compartirlas con las otras mujeres.) Estos proyectos deben ser viables con los regalos monetarios 2 buscando fondos2 que en sí, es una forma económica diferente. A pesar de que el otorgamiento de fondos pareciera ser un parásito sobre el capitalismo, entonces parásito sobre el parásito2 teniendo así una meta vista (parasight, juego con la palabra parasite en inglés) que podría accionar una práctica diferente.

El financiamiento a través de fondos de las economías de regalo (aún de una manera experimental), lleva consigo su propia confirmación en un meta nivel. Es dar por dar. Afirmando la existencia de alternativas, podemos afirmar el valor de la diferencia y sacar inversiones de la igualdad capitalista. Desde lo interno de las clases privilegiadas por la dominación del signo de igualdad =, las mujeres por lo menos pueden oír como resuena el llamado del primer mandamiento de la razón altruista: "Traten de hacer algo DIFERENTE. Esto no está funcionando."

 

Madre-mater

 

La materia espíritu y el aliento mater (de la madre) son (probablemente falsas) opuestas. La ilusión es, que la materia no es importante (porque ella le está atribuyendo la importancia al otro sin recibir ningún crédito2 aunque esto quiere decir, que en realidad, le importa más). En cambio, lo que tenemos que hacer es que a la materia importe. La presión atmosférica mueve el aire, y desarrollamos la necesidad de ese aire, expandimos nuestros pulmones, inhalamos y satisfacemos la necesidad. La naturaleza satisface las necesidades, desde la clorofila en las hojas que proveen azúcar para las raíces, hasta el plancton que se encuentra en el fondo de los mares, donde se alimentan las ballenas, donde se echan y la llevan suave, desde las piedras antiguas con las que construimos nuestra casa hasta el torno del ceramista.

Esto es, porque las necesidades, que son parte de la naturaleza, son creativas. Las criaturas, incluyendo al ser humano, se adaptan a lo que les es dado, como también a cambiarlo. Mat(t)er es mente; partes de ella se atienden entre sí, las necesidades surgen, y son satisfechas. Pero la mente humana se ha venido interpretando a sí misma de acuerdo al paradigma del cambio, y se ha alejado de la matriz, reflejándose a sí misma en un proceso de espejo. Permitiendo ser cuidado por los cuidadores, por las mujeres, por la madre y por el niño interno, por los muchos2sin que ellos le importen a la mente ellos. Ocupado por su orientación hacia el ego, filosóficamente trata de seguir lo que él solo está haciendo.

Tal vez la mente (y el cerebro, también), se pueden entender mejor, si los observamos desde el punto de vista del paradigma del regalo. Si devolvemos **** la mater a la materia, podemos ver como ella si se ocupa, como la mente es materna, y como ahora terquías.

Tal vez, esto está apoyado en el hecho, de que el pene no tiene otros 'dedos' para excluir. Los otros dedos simplemente han desaparecido en la transposición y en la evolución psico-social del signo del índice hacia el pene. Si el pene es el 'dedo' el cuerpo masculino es parecido a la mano.

Quiero proponer que la palabra 'man' (hombre en inglés) que viene de la palabra 'manus', como es el cuerpo a la mano con el índice pene. Wo-man (mujer en inglés), sería la mano matriz, la mano en su toutricia

 

Voy de paseo por el campo, hay tantas criaturas, insectos, plantas, flores silvestres, tan específicas y diferentes entre sí, por los lugares y en las formas que crecen. Una variedad de magnificencia salvaje, la danza suave de la vida de las plantas y de los animales en cada centímetro cuadrado de terreno. Cada clase se relaciona con la palabra como su nombre, paro están rhea-lmente lejos de parecerse. La combinación del concepto, la definición y el cambio han creado un ambiente donde las cosas son idénticas entre sí. Ya no recogemos moras en el campo; compramos latas idénticas de moras en el supermercado. La diosa no está destruida del todo. Preparar, cocinar y comer lo que hemos preparado 2 sentir, movernos, y muchos placeres que van desde el sexo hasta la poesía, hasta ver una tormenta2 son formas de recibir regalos. Pero forzar a la naturaleza para que dé, tiene que ver con la violencia masculina: minería, taladrar, bombardear. Si usted obliga a alguien a que le dé, puede estar seguro de que le van a dar, y tal vez esta seguridad provee la necesidad de reconfortar al ego masculado artificial.

Deberíamos ver la Rhea-lidad como la Madre Naturaleza, como Madre Nutricia. Lo mismo que se le hace a ella, se nos hace a nosotras, drenándola de toda su energía obligándola a dar, enseñando así, que sólo el hombre sabe hacerlo de la manera correcta y única, y que ellos tienen el control sobre Rhea-lida y sobre la realidad. Esto lo hacen al no atribuirle o al no nutrir a la naturaleza y no**** valorando el regalar. Al cancelar a la madre, hace aparecer que la mecánica de la causa y el efecto, si entonces, procesos objetivos del cambio, son la base de la vida. Esto borra el espectro total de la intencionalidad de la nutrición de lo menos 'humano', el viento, o la oportunidad de una ameba de encontrar de encontrarse un jugoso bocado en el camino, hasta lo más 'humano' , una revolución feminista o una canción de cuna. Ontogenética, y filogenéticamente las madres le dan de comer a sus bebés. [7]

 

La emoción

 

El trabajo de mantenimiento del mundo todavía le atribuye valor material pero 'domestico'. A pesar de la remuneración y el cambio, las mujeres (y algunos hombres) siguen reconociendo las necesidades, tanto emocional como intelectualmente. Creo que la base de la vida emocional es la conexión humana con las necesidades de los otros y de los propios. Los egos masculados, inmersos en el cambio, están notoriamente (y tristemente) alejados de las necesidades, son 'insensibles'. Consideramos racional lo que se basa en el cambio y la atención a las necesidades de los otros parece algo irracional. Puesto que hemos permitido que el cambio reine en el mundo, bloqueando la posibilidad de reglar, hemos soslayado todos nuestros valores, haciéndolos más abstractos de lo que son si estuviesen sustentados en regalar. Luego el valor se otorga a la abstracción en sí misma.

Las emociones continúan titilando alrededor de las necesidades que no han sido satisfechas, atrayendo hacia sí la atención, valorándolas para obtener la satisfacción. A menudo se ignoran las emociones, se descalifican, no se toman en cuenta, y sino son sustituidas por la lógica del interés en sí mismo. Mientras que razonamiento abstracto puede ser útil para comprender cómo satisfacer ciertas necesidades complejas, éste puede convertirse en un fin en sí mismo y una excusa eterna para desechar las necesidades y las emociones que nos conducen hacia esas necesidades.

El patriarcado ha re(x)-ificado la re-alidad. Ha extendido su red de imágenes iguales entre sí, conceptos con inversión fálica, capturando, así, los regalos de la colectividad, como el OBN**** (la red de los muchachos) de los hombres de negocios que van tras la captura de nuevos mercados. Si traslapamos estos conceptos en la 'realidad' el lado nutricio de estos se disminuye, haciendo que las necesidades se hagan invisibles, ignorando las emociones que responden a ellas, y entonces, la realidad se convierte en un objeto mecánico. Damos por hecho lo que nos es dado, y sólo es importante porque está organizado en conceptos, que se relacionan con los 'unos' privilegiados. A pesar de que no lo reconocemos, siempre estamos en la situación de recibir. La realidad siempre es nutricia, a pesar de que los conceptos la esconde y la defraudan. La red de conceptos, el sistema de las similitudes es una red invisible, compartido en lo abstracto, desviando la atención de los regalos de la diosa Rhea, hacia los príncipes fálicos Res y Rex.

 


Capítulo 20

Dar y amar

 

Yo pienso que la frase 'conocimiento carnal' está bien dicha. Mucha de la experiencia interpersonal del amor y del sexo está involucrada con el conocimiento y con la percepción física y espiritual de la otra persona, de acuerdo a la 'veta' de dar y recibir. Este conocimiento requiere o invita a la orientación hacia el otro, que es en parte la base para la experiencia de 'perderse uno mismo', tan conocido en la literatura amorosa. En una sociedad que está hecha a imagen del paradigma del cambio, muchos de nosotros hemos aprendido a no estar orientados hacia el otro, por lo que amar puede ser una experiencia abrumadora, una excursión hacia la economía del regalo, una concentración en el otro, una oportunidad de volver a percibir el mundo, a crear de nuevo una sociedad para dos.

Nosotros nos vinculamos, nos relacionamos entre nosotros, con respecto a las nuevas percepciones del regalo. Igual que Adán, mientras les daba el nombre a las criaturas del Edén, y conversaba acerca de ellas con Eva, nos hacemos conscientes de las particularidades y de las universalidades, y nos hacemos conscientes de la consciencia de los otros. El amor altera nuestra actitud, por lo menos, por algún tiempo, nos orienta hacia el otro. Empezamos a necesitarnos, y queremos darnos entre nosotros. Empezamos a necesitar la necesidad de nosotros que el otro tiene, le entrega de nosotros encadenándose al deseo del otro. Tal vez, es el aspecto de la orientación hacia el otro del amor, lo que nos hace cantarlo, hablarlo, y esperarlo tanto en nuestra sociedad. Dicen los predicadores y los pacifistas que "El amor es la forma". Los únicos que no lo dicen son los economistas (y los terapeutas que se preocupan acerca de la co-dependencia).

Hay una parte de nuestras mentes verdaderas que nos están diciendo lo que debemos hacer, usando esas relaciones para decirlo. Yo me imagino que debe ser muy difícil que esa parte se generalice. NO sabía que el contexto era realmente económico. Nos dice, "Den, cambien el ego, cuiden a la otra persona con abundancia". Las mujeres psicólogas (como Nancy Friday) encuentran que nosotras buscamos relacionarnos con la madre en los hombres con quienes nos casamos, dando un golpe en el brillo trémulo de la economía del regalo, que usualmente hemos podado de raíz.

De hecho, la relación de amor, al causar la 'orientación hacia el otro' puede hacer que el hombre se comporte de una manera más cuidadosa que antes, haciendo a un lado su ego, actuando como una madre lo haría con su bebé, (te amo, chiquita), especialmente si la madre estaba acostumbrada a vivir en la economía del cambio y ha tomado sus valores y la estructura del ego. La sensación de fascinación que tenemos cuando nos cuidamos entre nosotros (esperar el turno2 no cambiar2 porque estamos orientados hacia el otro) es la experiencia de la economía del regalo entre adultos, destacado por el hecho de que es una sociedad de dos, puesto que cuidarse no es la economía escogida por el mundo en que vivimos. Por lo tanto, esa relación puede ser vista como es, un paquete de bendiciones en un mundo que se volvió loco.

Como otras instancias de la economía del regalo, la sociedad de dos pronto es alterada en su naturaleza y en la oportunidad de sobrevivir por el carácter enajenado de lo que lo rodea. Igual que una flor tropical que trata de florecer en el clima del norte, que por eso necesita de circunstancias especiales, de mucho trabajo, de atención y de protección, hacen que el sentimiento de calidez y de abundancia se drenen, de tal manera que la tierna planta empieza a sentir (correctamente) que está en un clima equivocado. Pero esto no es por (culpa) del amor, sino por la escasez de amor y de bienes, creada por la masculación y por el cambio en todo el mundo. Entre más crueles son los sucesos en el mundo, más hostil es el ambiente para la relación cuidadosa entre dos adultos.

Para poder sobrevivir en una situación de escasez, los amantes se adaptan. Es típico que se dividan las tareas pos la heterosexualidad; él inmerso en el paradigma del cambio, mientras que ella permanece cuidando, aunque también tenga que trabajar en la economía del cambio. Sus egos se alteran de acuerdo a esto. Las mujeres damos nuestro regalo más preciado; damos a luz a nuestros hijos e hijas, y luego, practicamos el paradigma del regalo con ellos, porque lo imponen. Su dependencia real nos obliga a adaptar la orientación hacia el otro. Los hombres están dentro de la jerarquía de los que compiten por los bienes escasos, pero usualmente no tienen la gracia psico-económica de tener que cuidar a los niños. La participación en la economía de cambio se convierte en la única técnica para la supervivencia y por eso las mujeres comienzan a reforzar psicológicamente en sus parejas (y a veces en ellas mismas) esas características que les ayudan a ellos para ser exitosos. Posponen el amor, hacen a un lado los cuidados entre ellos hasta que encuentren un momento más conveniente. Al final, pueden llegar a creer que amar fue una chiquillada, una ilusión. De tal manera, amar les recordó su niñez, porque la relación entre la madre y el niño o la niña, es la única gran experiencia de la economía del regalo todos conocemos.

 

El regalar embebido en el cambio

 

Con el sistema de la carga doble, las mujeres a menudo tienen dos roles. Por el mismo trabajo se les paga menos que a los hombres, no sólo, para así demostrar su inferioridad y la inferioridad del regalo, sino para que sigan necesitando el dinero, dinero que las madres les pueden dar como resultado de la economía del cambio. Esta apoyo parece transformarse en una clase de pago por los servicios. En otras palabras, los cuidados gratis de al mujer, tanto para su pareja como para sus hijos, son compensados con el dinero que el marido le da. Así los cuidados gratis son acorralados dentro del paradigma del cambio, capturados por éste, y enmarcados de nuevo como cambio. Sin embargo, generalmente el dinero que la mujer recibe apenas le alcanza para comprar los bienes necesarios para cuidar a su familia. En una situación de escasez, los trabajos gratis de la mujer, parecen (y algunas veces es) un tipo de esclavitud. Trabajar por un salario parece la oposición a la esclavitud, cuando en realidad la liberación sería una situación de abundancia donde se podría dar.

Dar en la abundancia, una opción, de la que sólo disfruta la gente rica 2 el marido trabaja en la economía del cambio para hacer bastante dinero, y la esposa (quien no trabaja en esa economía) tiene tiempo suficiente para practicar los cuidados en una escala más grande, ya sea haciendo voluntariado o participando en obras de caridad, algo que también su esposo puede hacer. Desdichadamente, esta clase de caridad mantiene el status quo aliviando un poco los problemas, mientras que las causas siguen sin cambiar. El voluntariado, que depende del capitalismo patriarcal, hace parecer que la modalidad del cambio es necesaria para que se de el regalo.

Se valida la modalidad del cambio cuando se le considera pre-requisito para la caridad. Aún los ejemplos más exitosos del mercadeo relacionado con la causa, tienen este defecto. Nosotros necesitamos cambiar el contexto completo, cambiando hacia el paradigma del regalo para todos, y para lograr que esto suceda necesitamos usar todos nuestros regalos. Mientras que psicológicamente es beneficioso que nos cuidemos unos a otros en la abundancia, el regalar en la escasez puede ser visto como algo inusual, como algo que pertenece a los santos. Esto se presta para vanagloriar los egos de aquellos que dan, como también a una falta de respeto hacia los que reciben la caridad. Si consideramos el paradigma del cambio y su lógica como la raíz de los problemas, se despersonalizan las acciones de los que dan y de los que reciben. La satisfacción de las necesidades no pueden replicar mejor o peor el escenario de tener o no tener. Es parte de una forma mas eficiente y humana, buena para la personalidad y para el buen estado material del que da y del que recibe, libres de la humillación y de la egomanía de los defensores del paradigma del cambio. Es lo cosa lógica y comunitaria que se debe hacer.

La clase de trabajos, que están disponibles en nuestra sociedad, no permite el desarrollo de la modalidad y de la mentalidad de regalar sin costo. La sociedad en su totalidad valida la producción de bienes y servicios para el cambio, junto con la evaluación de los seres humanos de acuerdo a su estándar monetario. Dentro de nuestras relaciones personales, en nuestra experiencia, podemos experimentar las corrientes sociales que fluyen a través de nosotros. Podemos dar mucho de nosotros a los otros, porque no lo estamos haciendo socialmente en el plano económico. Por lo menos aquellos, que tienen riqueza material, deben sentir, aun que sea en forma inconsciente, el llamado de las necesidades de los otros. Gente muriéndose de hambre nos miran desde la pantalla del televisor. Vemos a aquellos que no tienen casa, a los borrachos, a los que tienen frío durmiendo en los portales de los edificios.

Hay un punto de vista, verdadero y cínico, acerca de dar que dice, "Si yo doy todo lo que tengo a otra persona, él o ella van a ser tan egoicos como yo lo soy". Si el paradigma del cambio sigue siendo validado, los que tienen continuarán explotando a los que no tienen. Si una persona un poquito orientada hacia el otro, le da su dinero al otro, esa persona se puede hacer más egoica. El secreto está en dar para validar el paradigma del regalo. Cualquier comportamiento que satisfaga las necesidades del otro, si se da con la consciencia de que es parte del paradigma del regalo, sirve para validar este paradigma.

 

 

 

 

Dando sexualmente

 

Creo que estamos tratando de practicar los regalos comunicativos en nuestras relaciones amorosas, aún, a través de la promiscuidad. Nos entregamos sexualmente a aquellos que parecen necesitarnos, porque nuestro subconsciente nos empuja a dar, mientras y al mismo tiempo, que estamos viviendo en la escasez material, o estamos convencidos que dar materialmente no es algo viable. Entregarnos sexualmente nos permite sentir la emoción de dar y de recibir en 'nuestra piel'. La sexualidad nos permite hacer algo por otra persona, nos permite satisfacer una necesidad, sin tener que transferir bienes entre nosotros. Puede ser penoso dar y recibir bienes materiales, mientras que dar y recibir sexualmente es valorado como un deseo 'normal'. La promiscuidad sexual permite la orientación hacia muchos otros, dándoles en ese plano, mientras que la sociedad no nos permite darles, en el plano de las necesidades materiales.

Vivimos los problemas de nuestra sociedad a través de nuestras relaciones interpersonales. Por ejemplo, las mujeres continuamos dando en demasía a los hijos o continuamos dándole a los maridos abusivos. Para nosotras está claro que la manera correcta es regalar. Lo que no podemos ver es, que a menudo, damos en los lugares y en los niveles incorrectos, y que no lo podemos hacer de manera eficiente hasta que el regalo esté validado socialmente como la manera de actuar, ocupando el lugar del cambio. De hecho, creo que hay una confusión, entre dar materialmente y amar, lo que nos hace pensar que somos amorosos cada vez que nos orientamos hacia ellos. Cualquier necesidad que satisfagamos es un regalo, aunque sea la necesidad de herirnos, de un abusador.

Tal vez, la razón para esto es la confusión que se da entre la orientación hacia el otro, que se da en el amor y en el sexo, y la orientación material hacia el otro, que estaría presente en la práctica correcta del paradigma del regalo. , Ahora podríamos comenzara a regalar, regalando nuestro tiempo, nuestra energía y nuestro dinero y así cambiar las estructuras de la opresión. Si fuéramos a cambiarnos al paradigma del regalo, toda la sociedad estaría orientada hacia los otros, y las necesidades serían satisfechas por los otros, por lo que, constantemente, podríamos oír el llamado de las necesidades de los otros.

Pero en ese caso, muchas personas estarían satisfaciendo las necesidades de muchos, por lo que la relación con la pareja sería muy diferente de lo que es ahora. Si somos capaces de practicar la orientación hacia el otro, fuera del círculo de nuestra familia inmediata, y por el bien de todos, esto también nos permitiría la práctica de una mejor orientación psicológica hacia los que queremos. Si en general, recibimos de y le damos a los otros, mejoraríamos los vínculos, y no tendríamos que depender de la sexualidad para comunicarnos significativamente. Decimos bien cuando hablamos de la búsqueda de una vida 'significativa' puesto que puede ser la vida que se atribuye valor por dar y recibir, también concediéndole valor a esta vida.

Tal como está, somos particularmente dependientes en nuestras relaciones, porque es el único espacio donde la mayoría de nosotros podemos dar y recibir, y practicar el paradigma del regalo, aunque sea, de una forma imperfecta. Por lo tanto, por ser este comportamiento es el más 'humano' de los comportamientos, nos aferramos mucho a ése. La humanidad parece sentirse muy amenazada por el abandono. El dar y el recibir en la sexualidad, en donde brotan necesida6$


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6?"rzar su sentido de importancia. Desafortunadamente, la socialización de los hombres, lejos de los cuidados gratis, permite esa clase de destrucción en la comunidad sexual. La seducción y el abandono (quiérelas y déjalas), es la enfermedad del macho, aún cuando a veces las mujeres sean las que abandonan. El deseo de dominar, que funciona bien en la economía competitiva del cambio, se puede dar a la fuerza, en las relaciones, en el abandono y en la crueldad mental, tales como son el menosprecio y la ausencia.

 

Los cuidados para la competencia

 

Los paradigmas del regalo y del cambio funcionan como dos ambientes en la naturaleza, conviviendo uno al lado del otro. Es más aún, el ambiente para la supervivencia del más fuerte, se ve como el apoyo del ambiente a la familia nutricia. Las familias de los más fuertes son las que sobreviven en una economía de cambio. Esto es una ilusión, porque es la existencia del ambiente competitivo lo que amenaza a los cuidados y lo que lo recarga hasta extenuarlo. De hecho, los cuidados son los que sostienen el ambiente competitivo y no al revés. No se puede abolir sin también destruir el ambiente competitivo, porque el cambio necesita de los regalos gratis para continuar existiendo.

Los competidores son cuidados por los que nutren, y muchas de sus ventajas competitivas viene de la clase de cuidados que ellos reciben. También, muchos de los premios y de las recompensas vienen de los que cuidan, incluyéndolos a ellos mismos. Las mujeres bellas y sexuales, o las buenas esposas a menudo son vistas como premios para los hombres de éxito. En el nivel individual, nada de esto aparece conectado con el resto, y las interacciones parecen deberse a las diferencias personales, las preferencias y las características. Sin embargo, si lo vemos de una manera más amplia, podemos ver como las dos clases de comportamientos están entrelazadas, unidas por las cadenas de la complementariedad. Para el grupo competitivo es ventajoso que la relación no sea vista desde la perspectiva de que los que cuidan podrían conscientemente liberarse. En cambio, como muchos parásitos, los grupos competitivos se mimetizan externamente, haciéndose pasar por los que cuidan.

Acentos de valor

 

Los dos paradigmas se distinguen entre sí por la capacidad de definir y por sus transposiciones en las actividades de medir y valorar, mediando en la propiedad privada, al sustituir una cosa por la otra, y estableciendo equivalencias entre las diferentes clases de cosas que van a ser cambiadas; son vista post hoc, como de la incumbencia de la masculación.

Se dice que las mujeres están 'inmersas en la experiencia'2 y de hecho, la experiencia puede ser vista como si estuviese sucediendo de acuerdo a la veta de dar y en la modalidad del regalo. En cierto sentido todas nuestras percepciones y nuestras experiencias nos llegan gratis. A pesar, de que debemos exhortarnos para tener un tipo de percepción en lugar de otro (caminar a la puerta para ver que el sol está brillando), si nuestros sentidos están funcionando correctamente, siempre hay algo presente que podemos percibir. La estructura de nuestro mundo determinará cuáles percepciones preferimos usar, en qué, que nos es 'dado', y en que nos enfocamos la atención. Nuestro mundo depende de las experiencias pasadas, y de la práctica de un paradigma o del otro paradigma, como también en los 'acentos valorados' que se nos transmiten en el lenguaje y en la cultura.

Las mujeres son relegadas por los hombres ese lado de la vida que tiene que ver con la percepción y con la materialidad. Los hombres nos describen ente ellos, compartiéndonos en ese terreno común que a través del lenguaje, mientras nosotras estamos inmersas en los 'sentimientos'. Decía antes que las mujeres, ocupábamos la 'sombra', el lado de la mater(ia), y de los muchos. Sobre esto podemos echarnos hacia atrás. Este es el borde de la economía de regalo, como el lenguaje es el borde de la economía del cambio.

Pero el lado de la mater(ia), y de los muchos se pierde en la vaguedad, mientras enfocamos nuestra atención en el lenguaje. Bajo la superficie del lenguaje, y de los que percibimos, encontramos donde yace la mano de obra gratis de todos los siglos, mano de obra que consiste en el mantenimiento gratis que las mujeres han dado a las cosas, como también, a todos aquellos cuidados, no remunerados, par la sociedad como un todo. Todos los regalos gratis del pasado determinan especificidad de las cosas que percibimos, esto es, que partes de la cultura material han persistido a través del tiempo, conformando nuestro mundo. Podemos considerarnos como regalos de alguien y considerar a nuestros niños como nuestros regalos. Nuestros egos que 'tienden hacia los otros', son menos similares a sí mismos que los egos masculados, son más 'transparentes', pudiendo, sin el filtro del ego, abrazar directamente al otro. Nosotros somos los niños y las niñas que recordamos a nuestras madres, (y las madres que serán recordadas por nuestros niños y por nuestras niñas).

Nuestros lados 'masculino y femenino', por lo menos con la especificidad con la que aparecen en la sociedad occidental, son, en realidad, una transposición del ego del cambio masculado, y el ser que 'tiende hacia el otro', son productos y procesos de la economía del cambio y de la economía del regalo. Puesto que las dos modalidades existen una al lado de la otra en la sociedad, las estructuras del ego que promueven, pueden interiorizarse juntas. Esto crea una tercer clase de estructura de la personalidad, que se podría ver como una estructura transitoria entre una clase de economía y la otra, y que podría tener las ventajas de ambas, pero que está atrapada por múltiples paradojas. La que regala, enlazada por atender las necesidades pueden sufrir fuertes emociones, cuando no se pueden satisfacer todas las necesidades. En contraste, el ego masculado, busca la independencia y el dominio. No calzan con perfección ni interna ni externamente.

El ego masculado y su contenido, busca la ganancia para sí y para su familia, como una extensión de sí mismo. Considera su experiencia como 'objetiva', sin el carácter de regalo, pero también, sin el deber de mantener lo que le rodea. Es menos consciente de las necesidades de su entorno, como lo sería una cama sin hacer, un niño con hambre, o los vertederos de desechos tóxicos. Dedica mucho de su tiempo lo a enfocarse en el lenguaje, en la burocracia, en cuáles son los instrumentos de la clase social o material, para así obligar a los otros a hacer algo, o a dar para poder recibir. Ignora lo mismo de sí mismo. Entonces, sus propias necesidades tienen que ser satisfechas por otros, como en el estereotipo del profesor olvidadizo. Si no hubiese un cuidador externo, esa parte de su personalidad que regala, tendría por fin que voltearse y cuidar a su ego masculado. Por lo tanto, las otras partes de la personalidad se vuelcan hacia el 'otro que está adentro', y así, centrándose más, la persona en sí misma.

Para aquellos que están socializados dentro del paradigma del regalo, el ser que desarrollan está, de por sí, orientado hacia los otros, por lo que el aspecto de cuidar está incluido como parte del ego, que se desarrolla su participación en la economía del cambio. Tal vez, esta sea la razón de la popularidad entre las mujeres de la terapia 'primero yo'. Desde los grupos de co-dependencia hasta el entrenamiento de la afirmación, nuestra sociedad que se basa en el cambio, nos está enseñando a ponernos en primer lugar. Afortunadamente, puesto que hemos sido criadas para cuidar de los otros, la forma del regalo permanece como parte del ser que afirmamos. Podría parecer funcional para el status quo deshacerse del modelo del regalo, de sus ideas y de sus ideales, pero se llegara a esto, la economía de cambio se destruiría a sí misma.

Por lo tanto, hay casos patológicos de orientación hacia el otro, pero la orientación hacia el ego sigue siendo más patológica. Socialmente, sus efectos son perniciosos para todas las criaturas del planeta, mientras se mantienen como el modelo de la salud. Ninguno de nosotros tiene la menor idea de por qué hacemos esto, no reconocemos el regalo como un paradigma que está al mismo nivel del paradigma del cambio. De hecho, lo que deberíamos de estar afirmando es la comparación de los paradigmas y no la igualdad de los sexos.

La igualdad que se deriva de la masculación y del cambio, es una igualdad preparatoria para cuantificar o para buscar la igualdad cuantitativa. La dirección hacia las necesidades enfatiza las diferencias cualitativas. Paradójicamente, la economía del regalo pone más en evidencia las diferencias individuales, porque no las está midiendo de acuerdo un valor estándar cuantitativamente. Si nos enfocamos en la economía del regalo como un paradigma y no lo menospreciamos y particularizamos sus manifestaciones, podemos usarlo, también, para sacar a la luz lo que el paradigma del cambio está haciendo. Podríamos estar leyendo afirmaciones como "Las mujeres son tan buenas como los hombres", y meta afirmaciones como "El paradigma del regalo es tan bueno como el paradigma del cambio".

Juicios

 

Otra de las características del paradigma del cambio, es la capacidad de hacer juzgar, al ubicar algo en una categoría y no en otra. Como la costumbre de que la mujer adquiere el apellido de su marido cuando se casa, las acciones y los deseos de la mujer son juzgados por el ego masculado como buenos o malos, apropiados o inapropiados, etc. Las mujeres aceptan estos juicios por su orientación (de otra manera positivo) hacia el otro. A pesar de que nuestro ego tal vez lo podría hacer, no es fácil juzgar nuestras cualidades. "¿Soy inteligente? " "¿Soy linda? " "¿Soy buena? " Estaríamos, eternamente, preocupadas con estas afirmaciones, orientándonos hacia el ego, aunque sea, mientras definimos nuestra orientación hacia los otros. Nuestra capacidad de vernos, a través de los ojos del otro, nos permite buscar su definición de nosotras y luego juzgarnos como él lo haría.

Actuando la definición como el definiens, servimos el definiendum de nosotras, tratando de mere-cer su palabra positiva. Confundimos nuestra depreciación con 'humildad' y permitimos que los estereotipos nos guíen como profecías que sé auto cumplen. Absorbemos internamente la división entre las palabras y las cosas, y entre la mente y el cuerpo, 2a pesar de que como participantes de la economía del cambio, ahora podemos estar viviendo la división de manera distinta. Las mujeres renunciaban al trabajo lingüstico abstracto, tal como las matemáticas y las finanzas, porque consideraban que no era femenino. Aún ahora, podemos esforzarnos para darle mérito al juicio positivo de nosotras, midiendo nuestro valor con los estándares creados por los hombres para las mujeres, por los egos masculados para las que regalan.

Uno de los principios de regalar es que no se debe hacer para recibir una recompensa. Por eso, si procuramos ser juzgados por otros o aún por nosotras mismas como 'buenas' o 'lindas', estaremos bordeando el área del cambio. Sin embargo, otros podrían juzgarnos libremente de manera positiva, y esto podría aparecer como un regalo por el cual debemos estar agradecidas. Muchas veces, recibimos el juicio de 'buena' o de 'linda' a pesar de que no lo hemos buscado. Añoramos de los otros este juicio 'gratis', debido a la dificultad que tenemos de mantenernos internamente en la lógica del regalo. El intento de vivir según nuestros propios estándares pone en marcha una dinámica manipulativa.

Tal vez, esa auto crítica a la que muchos de nosotros nos entregamos, nos permite conducirnos a través de nuestros juicios, mientras permanecemos en el paradigma del regalo. Si nos castigamos lo que hacemos 'mal', pareciera que no es una actuación para lograr una recompensa, como si pareciera serlo cuando nos juzgáramos como ''buenas'. Los viajes del ego, parecen ser rehuidos por mucha gente buena. Parece ser, que si evitamos este comportamiento masculado, podemos permanecer en el paradigma del regalo. <pertenecer a uno u a otro paradigma, probablemente está determinado, no por el dominio de sí mismo ni por la manipulación, sino por la repetición infinita de las acciones, motivadas en una u otra dirección, en diferentes momentos y situaciones, y en diferente niveles. Los contextos externos e internos, determinan el éxito y la validación práctica de estas acciones.

La necesidad de ser necesitadas

 

Las mujeres podemos tratar de exaltar en nosotras mismas las características que los hombres pueden valorar en nosotras, aumentando nuestros 'atractivos', para que ellos nos pongan atención, para que usen nuestros regalos y para que nos regalen su juicio positivo. De hecho, acostumbrábamos tener el espectro de la 'solterona' ante nosotras, como aquella cuyos regalos nunca eran usados, porque ella, tal vez, no era lo suficientemente buena. Nadie la necesitaba. De hecho, necesitamos de la necesidad del otro para poder practicar la economía del regalo con ellos, ya sea nutriéndolos con toda clase de bienes o 'entregándonos nosotras' a ellos. Tener la necesidad de la necesidad del otro se ha desparramado por toda nuestra cultura, porque es parte del dilema creado por la coexistencia del regalo y del cambio.

Por ejemplo, las madres 'sofocantes' se pegan a sus hijos por un tiempo muy largo, porque ellas necesitan ser necesitadas, porque sus cuidados están atrapados dentro de la familia. Son incapaces de encontrar, fuera de la familia, esas necesidades que ellas podrían colmar, o en términos generales, de dirigirse hacia los otros, trabajando en el cambio social. Paradójicamente, en una situación de escasez, hay también escasez de necesidades aprobadas para los que dan regalos, y a las que pueden tener acceso 'significativo'. Si la economía del regalo fuese vista como la norma, todos seríamos necesitados por todos.

En una economía de regalo alguna clase de especialización y de interacción habitual, probablemente, compondría la base de un reconocimiento general de los valores del paradigma del regalo, y de las estructuras de las personalidades conectadas con éste. A la gente con la capacidad y la energía de nutrir y cuidar, no se les negaría el acceso a las personas con necesidades, ni se detendría el flujo de bienes. Dar y recibir, no serían etiquetados como 'menospreciables', sino que se convertirían en un comportamiento normal. La tierra nos atrae hacia ella, el agua corre cuesta abajo, el viento sopla según la presión atmosférica. En los asuntos humanos, hay una fuerza de gravedad y una diferencia de presiones, que deben ser respetados. El cambio funciona como un sistema de esclusas en el río, un sistema que hace que el agua fluya cuesta arriba, lejos de aquellos que tienen las necesidades hacia aquellos que tienen más que suficiente. Nuestro altruismo es manipulado y volcado en nuestra contra. Necesitamos, desesperadamente, valorar el flujo original.

También hay fuerza de gravedad en las relaciones personales, y este flujo, también, puede ser alterado. Podemos empezar a contar con los cuidados que otra persona nos brinda, creyendo que lo merecemos, viéndolo como el pago por nuestras acciones correctas de una clase o de otra. Luego afirmamos, como válido, este razonamiento, e insistimos en ser cuidados de la manera en que estamos acostumbrados. Cuando la otra persona no nos da lo que esperamos, lo hacemos nosotros mismos, procurando o tomando lo que necesitamos o lo que pensamos que necesitamos, sin respetar los deseos del otro. Hacer esto es muy fácil en la economía del cambio en la que vivimos ahora, pues es visto como una actitud 'normal'. Si estuviésemos viviendo en una economía de regalo, permaneceríamos en una actitud de orientación hacia el otro, viendo las necesidades del otro y satisfaciéndolas, confiando en que llegado el momento, ellos harían lo mismo por nosotros. Entonces no sería necesaria la estructura del ego masculado.

Creo, que en la práctica, esta confianza tan bien fundada permitiría más transparencia en nuestras experiencias. Habría mucho menos miedo, menos intolerancia y menos odio, porque la persona no tendría que estar constantemente a la defensiva, protegiéndose, para 'poder sobrevivir', de aquellos que toman con violencia, de la indiferencia, de la manipulación, y de la auto crítica por ayudar a otros. En otras palabras, no habría estructuras artificiales bloqueando el flujo de la compasión. También, estas estructuras son la causa del miedo, de la auto compasión (la orientación egoica del cambio) y de la angustia que bloquean la claridad de nuestro ser y de nuestras interacciones. Repito, yo no veo esto sea una falla de la persona que se orienta hacia el otro, puesto que los términos de castigo y recompensa están basados en valores del cambio, y por lo tanto le dan valor al paradigma del cambio, aunque se le esté aplicando a uno de sus defectos.

En su lugar, las estructuras sociales, más anchas y similares entre sí, que validan la lógica del ego masculado, deben ser reconocidas como poco prácticas, obsoletas y dañinas. La musculación y sus proyecciones externas, deben ser vistos como alterados y de hecho perniciosos para la sociedad en general, y como también para el individuo. . Cuando cuidamos a una persona que posee o que es poseída por un ego masculado, podemos ver como él o ella deben desmantelarlo y arreglarlo, porque sería más eficiente y feliz sin él, orientándose hacia el otro. Es posible crear un ambiente en el que la orientación hacia el otro puede ser validado e internalizado como tal, sin tener que dirigirlo hacia el ' otro que está dentro'. Esto se podría hacer si no masculamos a nuestros hombres, y si cambiamos del paradigma del cambio al paradigma del regalo, valorando, así, los valores que la mayoría de las mujeres (y algunos hombres) ya tienen.

 

La monetización y la moralidad

 

La monetización de la mano de obra, no sólo encarna algunos de los procesos de la definición, como lo son la sustitución y la equivalencia, sino, que también funciona como el juicio del valor que una persona tiene para la sociedad. Supuestamente, el dinero y el mercado libre nos miden según un estándar que es 'objetivo' y que es igual para todos, y lo que hace ser más difícil de tratar, especialmente si somos juzgadas negativamente por él, o si somos, del todo, dejadas fuera de la economía monetizada. Para comenzar, los salarios de las mujeres que son más bajos que los salarios de los hombres, nos definen, como inferiores que los hombres. La muestra económica de juzgar por el salario, se repica en otro tipo de juicios, reforzando su poder sobre nosotras. Nosotros nos medimos y nos motivamos por el estándar económico, influyendo así en los juicios acerca de nosotras mismas y de las otras, juicios tales como si somos buenas, inteligentes, eficientes, etc.

Estos juicios parecen venir de algún estándar externo, donde el valor es 'objetivo', y que calza, perfectamente, con la evaluación cuantitativa del ego masculado. Somos una sociedad obsesionada con las evaluaciones, desde los grados en la escuela, hasta contar calorías, desde el pronóstico del tiempo hasta los test psicológicos. Nos sometemos a exámenes y permitimos que los resultados dominen nuestro comportamiento. Aún en nuestros exámenes de consciencia más íntimos, nos juzgamos y nos dominamos por nuestra evaluación. El movimiento que intenta la recuperación de la auto estima, tiene como fin contrarrestar los efectos negativos que la dominación logra a través de esa auto evaluación negativa.

Desde luego, debemos darle valor a los criterios y a los juicios si nos vamos a someter a ellos. La paternidad autoritaria, la moralidad, y la religión están ahí para que nosotras compartamos ese valor. Es más difícil para otros dominarnos psicológicamente, si no lo asumimos.

Una cierto segundo sistema de cambio se crea donde nosotros añoramos reconocimiento. Nosotros exponemos nuestras acciones al escrutinio de los otros, y su juicio es nuestra recompensa. Aún el regalar se hace teniendo esto en mente. Añoramos el juicio de los otros, añoramos ser juzgadas como 'buenas', 'inteligentes' o 'capaces'. Entonces, habiendo recibido estos juicios, los usamos para conformar nuestras identidades, para conformar los conceptos de nuestro ser.

Dar o negar un juicio, o emitir un juicio negativo, son la forma como los otros ostenta el poder sobre los otros. Una razón por la que buscamos recibir una definición positiva de parte de los otros, por lo que le atribuimos tanta importancia, es por el patrón que subyace al juicio por el salario, que a su vez está influido por el patrón que se sigue para ponerle precio a los productos. Nuestras relaciones, a menudo, siguen este mismo patrón. Cada uno de nosotros es 'evaluado' por la pareja, escogido como lo 'mejor' dentro de 'los productos' o 'los empleados' similares. (los economistas ahora hablan del 'mercado del matrimonio'.) No debería ser así. Estamos influidos excesivamente por los arquetipos del paradigma del cambio, y seríamos mucho más felices sino fuese así.

Muchas veces interiorizamos el proceso de evaluación y de juicio, dominándonos a nosotras mismas de acuerdo a valores de la sociedad o a valores propios. Debido a esta actividad interior, ya sea a través del auto dominio o de la aceptación de sí, confirmándonos como 'buenas' y no como 'malas'. Sin embargo, la persona es animada a concentrarse en sus cualidades, permaneciendo así orientada hacia el ego, sin cuestionar el paradigma.

 

La compasión

 

El precio, de no cuidar o de no valorar al dominante, puede ser la violencia física. El 'regalo' es forzado, haciéndolo aparecer como el 'regalo' del trabajo de un esclavo. Por siglos, la gente, a través del patriarcado, ha estado atrapada en situaciones, donde la violencia es el castigo por no dar. Los muchos son castigados por los unos o por las jerarquías, por no obedecer o por rebelarse. La obediencia se convierte en una destreza para sobrevivir.

En esta situación, las medidas para detener la brecha de la generosidad personal, pueden ser, la única respuesta viable para al sufrimiento. Mientras, que los que cuidan practican el regalo en forma individual, esta práctica no sirve para la solución del problema, porque esta práctica se debe dar en una escala más ancha. Probablemente, a muchos de estos individuos que regalan y cuidan, les gustaría cambiar los paradigmas sociales; pero sencillamente, ellos no pueden ver las cosas en esos términos o no saben lo que sería posible.

Los movimientos en contra de la violencia doméstica y sexual han organizado a aquellos individuos que están preocupados por lograr cambios sociales en el ámbito de la familia. Estos movimientos no cuestionan los otros aspectos del patriarcado, como lo son la violencia en contra del ambiente y la violencia internacional; sin embargo, están enfocados en el problema, en un área importante, están practicando los cuidados, y están organizados. Otros movimientos que buscan el cambio social, que buscan la paz, que luchan por el medio ambiente, por la justicia económica, y por la liberación de la gente, están haciendo una excelente labor hacia un cambio sistemático, pero estos, generalmente, no ven los patrones del patriarcado como la causa de los problemas, ni los valores de las mujeres como la solución.

Podemos hacer una consideración similar de las soluciones gubernamentales para estos problemas. Estos pueden ser bien intencionados, y pueden funcionar por un corto tiempo, pues están operando sobre los fundamentos del cambio. Apelan a la responsabilidad individual en oposición a la dependencia, sacando a la gente de la asistencia social, integrándolos al mercado, con una solución que agrava el problema, al reafirmar los valores que lo están causando. El regalo, como es hecho por el estado paternalista, rebaja y es ineficiente. Sin embargo, para el estado paternalista, el culpable es el que recibe, que es visto como pasivo y poco inteligente, y que es definido como menos que humano. Consecuentemente, el dar y recibir en forma creativa, ha sido reemplazado por la integración individual dentro del cambio, y por el refuerzo de los valores capitalistas masculados.

El altruismo individual a veces provee un modelo de regalar, extendiendo su influencia en un grupo más amplio. Sin embargo, a menos de que sea un intento de llegar a la raíz de los problemas, esto es sólo una forma de vivir dentro del paradigma del cambio, que ayuda a mantener, en algún grado, la sanidad individual y un comportamiento que ayuda a los otros, pero que no provoca ningún cambio radical. La compasión, la caridad, y la moralidad, cuando son practicados en forma individual, no provocan un cambio de paradigma, que, necesariamente, es un proceso colectivo.

Por esto, es importante ver que las mujeres están tomando consciencia2como el movimiento internacional de las mujeres2 a la luz del paradigma del regalo. El paradigma del regalo ya está ahí, entre los valores de las mujeres que cuidan, y cuando las mujeres en forma individual avalen sus valores (no lo del patriarcado), siendo ellas parte de la colectividad, siendo más de un 50% de la humanidad. El paradigma del regalo es profundo, penetrante y no reconocido. A muy temprana edad se da la masculación para los hombres, las mujeres adquieren los valores de la masculación más tarde, cuando empiezan a ver el mundo a través de los 'otros', a través de aquellos seres humanos que la sociedad ha separado de nosotras y a quiénes nosotras cuidamos de más.

Tomando consciencia de nuestros valores de cuidar de los demás como paradigmático, las mujeres que trabajamos para cambiar la sociedad, podemos liberarnos de la imposición de los valores del cambio sobre los valores del regalo. Proponiendo el paradigma del regalo como la forma humana para todos, podemos también liberar a los hombres y a la sociedad del salón de los espejos del paradigma del cambio. Los hombres y las mujeres pueden reconocer el carácter ajeno y extraño de la masculación, hacerse hacia atrás, y desmantelarlo de una manera no masculada y sin violencia. La transición hacia una manera diferente, puede ser más fácil, porque la manera distinta no tiene que ser inventada. Ya existe, en el regalar que está siendo practicado activamente por la mitad de la humanidad, y que conforma la matriz oculta de la otra mitad.

 

Devolviendo la humanidad a la madre

 

La clase de orientación hacia el otro que funciona para cuidar de los niños y las niñas es interactivo y diferente a la moral que trata de imponer la 'acción correcta' y 'las actitudes correctas' en los otros o en uno o en una. La moral puede cruzar hacia los cuidados y la nutrición, especialmente cuando es difícil satisfacer las necesidades, debido a la escasez o el estrés. En los momentos difíciles, una persona se tiene que 'forzar' a sí misma, para poder actuar orientada hacia el niño o el otro, por ejemplo, tomando los cuidados como un tema moral.

Los filósofos reaccionarios y machistas han interpretado el vínculo madre-hijo como algo 'natural'. Valorando las necesidades del otro, no es 'natural' en el sin sentido ni es parte de una moral basada en la regla. Es un principio sui generis 2 de su propia clase2 que tal vez no es reconocido como tal, porque no contiene dentro de sí los elementos que se reflejan a sí mismos del ego, por los cuales generalmente reconocemos algo como un principio, como algo 'real', porque nuestro pensamiento a menudo tiene lugar en la modalidad del cambio.

Si nuestros egos, y las interpretaciones filosóficas de la real-idad son orientadas hacia el ego, y son un producto de del cambio y de la masculación, las cosas que nosotros hacemos que no están orientadas hacia el ego, permanecen fuera de nuestro alcance. No logran hacerse conscientes, por lo menos, no de la misma manera. Hay una instrumentalización del egoísmo, que nos obliga a dar valor a lo que le puede ser útil para él y que no da valor a las otras cosas. Ve sus estructuras reflejadas y define esa escena familiar como 'real' , mientras las otras cosas que no tienen esas señales, son extrañas, irrelevantes e i-reales. El ego similar a sí mismo, es como un animal que marca su territorio orinándolo, y luego lo reconoce como propio. En el regalar, no estamos interesados en marcar el territorio, sino en proveer el bienestar del otro en el mismo nivel.

Si el lenguaje se basa en regalar, regalar no puede ser considerado pre-verbal o infantil. Si le podemos agregar el lenguaje a otras instancias del regalo, como serían los sueños, el arte, y las acciones para el cambio social, podemos comenzar a ver el regalar como un principio desconocido de la especie humana que comienza a emerger. Nosotros debemos comprender que la Madre es para dar, y que tanto los hombres y como las mujeres también pueden hacerlo, Sin duda, el cambio2 hilado desde el proceso de llamar y de definir2 no trabaja para satisfacer las necesidades de los muchos. Sólo tomando el principio de la Madre, no como algo biológico o instintivo, sino como un comportamiento consciente humano, podremos satisfacer las diversas necesidades materiales y culturales de los 5.5 billones de seres humanos que ahora vivimos.

Lo que necesitamos hacer ahora, es traer la modalidad del regalo a la consciencia de aquel que se orienta hacia el ego, para que pueda ver la conveniencia para todos. Esto se puede lograr, si vemos las cosas desde un meta nivel, con una perspectiva global, y en términos de una totalidad. De hecho, los intereses de aquel que se interesa en el ego y de los que se interesan en el regalo, coinciden en un nivel global. La supervivencia del planeta (interés en el otro) coincide con la supervivencia del ego individual, y aún con la totalidad del sistema complementario del cambio y del regalo. Si cada uno de nosotros va a ser destruidos junto con la destrucción del planeta, cada uno podríamos usar nuestra energía para buscar las soluciones a los problemas que están causando esta destrucción, ya sea que nuestra motivación provenga del ego o de la orientación hacia el otro o de una combinación de ambas. Para la gente orientada hacia el ego éste es un momento de transición. Desde un meta punto de vista, que puede comprender ambos paradigmas, todos podríamos optar por un cambio de paradigma. Esta es la solución.

Yo creo que las prácticas religiosas, que hacen un llamado a la unicidad de todos, están buscando este meta nivel, mientras expresan su búsqueda en términos que nos hacen recordar la superioridad del uno en oposición a los muchos. Mientras proponen uno que sea inclusivo, 2 la inclusión es un aspecto de la lógica del regalo,2no enfocan su atención en las dinámicas patriarcales actuales que se dan entre el uno y los muchos. Desde el punto de vista que trata de abrazarlo todo, es imposible incluir ambos paradigmas en el mismo nivel de importancia. El paradigma del cambio, que se refleja a sí mismo, no es más importante que el paradigma del regalo, a pesar de que esa imagen, igual a sí misma, crea esa ilusión. El paradigma del regalo es el único paradigma que podría aparecer como representante de la lógica del comportamiento humano. Viendo ambos paradigmas, desde una perspectiva más amplia, si restituimos el criterio de la competencia entre los paradigmas2que no es una contradicción porque de hecho está sucediendo en este nivel más alto2 podemos ver que el paradigma del regalo le gana, como una forma más funcional para lograr que los seres humanos piensen y se comporten.

Podemos hacer a un lado nuestra búsqueda individual de ser la muestra y permitir que el paradigma del regalo se convierta en la muestra para el comportamiento humano. Si la masculación en sí cesa, el lenguaje, la definición, y el nombrar, liberados de las encarnaciones similares, podrían continuar mediando en forma creativa en las subjetividades humanas, y en las culturas del mundo, en las que el regalo material se convertiría en la norma. Si analizamos y comprendemos bien el cambio, podríamos mantener cualquiera de los aspectos el ego y de sus elementos que pudieran sernos útiles. Justo como podríamos usar algunas de las tecnologías de manera sana, ecológica y pacífica para proveer los medios, para nutrir a todos con abundancia, tal vez podríamos decidir mantener algunos elementos del cambio, y de la consciencia orientada hacia el ego, para proveer de ciertas clases de actividades útiles, y partes de la estructura de la personalidad.

Una nueva interpretación de la moral, como sería el comportamiento que crea la transición hacia el paradigma del regalo, sugiere que deberíamos de actuar de acuerdo a la orientación hacia el otro y de dar en la vida y de promover la consciencia de ese comportamiento como paradigmática. [8]

 

Amor condicionado y amor incondicional

 

La moral no funciona eficientemente debido a los patrones de dominación que impregnan sus estructuras. El regalo que es forzado desde fuera o desde dentro, pierde muchos de los aspectos positivos del regalo. Es más, nos colocamos en una posición donde podemos ser manipulados. Tanto en la masculación como en la definición por el dinero, dependemos, en gran medida, de los juicios de los otros. Nosotras queremos solamente la medición y la evaluación correcta para nuestras acciones. En el amor trataremos de hacer que los otros se orienten hacia nosotras en lugar de nosotras orientarnos hacia ellos. Algunos juicios positivos de nosotros, parecen asegurarnos esa posibilidad. Por ejemplo: provocamos juicios positivos de los otros haciéndonos bellas para ellos. Después los amamos porque ellos nos aman. Por eso, estamos en la misma posición hacia ellos, como lo estamos hacia nosotras, cuando nos amamos: esa parte de nosotras que ama a nuestro ego basado en el cambio. Ambos interiorizamos y exteriorizamos las relaciones entre los paradigmas, tanto en las relaciones con nosotros mismos y como con los demás.

Se habla mucho del amor incondicional en nuestra sociedad de terapia enigmática. Tal vez, lo que el terapeuta ha logrdo es la cualidad terapeútica de la orientación hacia el otro, del regalo del amor en una sociedad regida por el cambio, donde mucho del amor que se da está encuadrado por el chantaje y el abuso, donde 'se dan cosas' sobre la base de si... entonces ... La gente que ama fuera del paradigma del cambio, pueden considerarse precursores de un mundo mejor.

Las necesidades urgentes de aquellos que están cerca de nosotros, pueden pedir para sí el regalo del amor incondicional. La epidemia trágica del Sida ha estimulado muchos cuidados sin apego. Los movimientos en contra del abuso infantil, en contra de la violencia doméstica, en contra de las adiciones, la búsqueda de la paz, la defensa del medio ambiente, los movimientos antinucleares, los movimientos para la liberación de la gente, todos necesitan de muchísimas horas de dedicación, un gran compromiso de energía vital y de imaginación.

La 'liberación' de los otros de nuestra atención (como aconsejan los maestros que enseñan el pensamiento positivo) funciona, porque asegura la continuación de la orientación hacia el otro sin obtener de ellos ninguna retroalimentación. Por otro lado, no sería necesaria esta posición tan extrema, como lo es amar unilateralmente, si la sociedad no estuviese tan profundamente tergiversada por el cambio. El dar y recibir activamente, esperar su turno, es un comportamiento apropiado entre dos personas (como también entre ellos y el resto de la sociedad) y puede darse sin involucrar el dar para poder recibir.

Sólo cuando hemos sido tan heridos por el cambio y por la dominación, es que ya no podemos confiar, por lo que nos parece necesario que otros nos amen unilateral e incondicionalmente. Sin embargo, podemos mirar con desconfianza esta solución, puesto que los terapeutas, la sociedad y nuestros padres nos han enseñado que está mal recibir sin dar algo a cambio. Queremos tener el amor incondicional, pero nos enseñan que el cambio es el único comportamiento respetable y humano, por lo que sospechamos que el regalo de amor sea, en realidad, una poderosa táctica, la primer parte del cambio a la que entramos sin saberlo, (¡nos aman sin que lo hayamos pedido!) y que nunca podremos 'pagar'.

 

Paternidad

 

Muchas de nuestras prácticas para la crianza son barbáricas. Hacemos que los niños y las niñas nos obedezcan amenazándolos con abandonarlo o con pegarles, enseñándoles así el cambio, y el razonamiento condicional de si...entonces... "Si haces eso, esto te va a pasar." [9] Hacemos que los niños nos valoren a nosotros y a nuestras palabras, de acuerdo a lo que nosotros queramos. Aquí, la voluntad de dar (y la satisfacción de la necesidad de los padres de ser obedecidos) son imitaciones grotescas de nutrir y de ser nutridos.

Aún como adultos, nos persigue la amenaza del abandono. La sociedad nos hace lo mismo que nos hicieron nuestros padres. El espectro de no tener casa, del desempleo, y de la soledad amenaza cada hogar, cada lugar de empleo, cada familia y cada individuo. Hay una amenaza constante de escasez de amor, igual como existe la amenaza de la escasez del dinero y de los bienes para nutrirnos. En nuestra sociedad que desperdicia, de acuerdo al modelo del producto para el cual no existe mercado, o de acuerdo al ciclo acelerado de producción y de consumo que casi no lo usa, podemos vernos en cualquier momento escarbando basureros. Cuando caemos de las categorías privilegiadas del mercado, se nos ubica en el cajón de la basura del tiempo y del espacio. Tal situación influye en los egos 'masculinos' y 'femeninos', asustándolos para que ocupen una posición de dominio o de sumisión, haciéndolos seguir el modelo de Don Juan, del dominio del dinero del uno-muchos, o el de la Super Mamá del producto útil, del miedo de ser desechados o abandonados.

Desafortunadamente, las imágenes fálicas y las maneras fálicas en nuestra sociedad refuerzan el ego masculado en cada turno. La carencia de rituales significativos y de trabajo con sentido, fuera de estos patrones, destacan la masculación. Todo, desde las fuerzas armadas hasta la economía que explota, unifican la idea de la masculinidad con la idea de la agresividad. Los hombres adolescentes aprenden que, la manera de dominar a los otros, es luciéndose con grandes carros fálicos o con muchas novias. Las mujeres adolescentes aprenden a admirar los carros grandes y aprenden a enfrentarse con la posibilidad de ser seducida y luego abandonada. Desde un misil hasta el número 1, desde la Torre de Trump hasta la torre de marfil, las imágenes similares al falo llama la atención hacia sí mismos, creando rituales cristalizados a los que todos y cada uno nos podemos referir de acuerdo a su posición particular o rol en el momento. Puesto que estos objetos están presentes en el diario vivir, no reconocemos su continuo poderío, aunque inconscientemente influyen constantemente en nuestro comportamiento y en nuestras motivaciones.

Practicar el cambio, para poder regalar, es el compromiso o el híbrido que la sociedad ha propuesto entre los dos paradigmas. Sin embargo, dar para poder recibir económicamente, nos hace hacer lo mismo en nuestras relaciones. Cuando medimos el cambio emocional y sentimos que no hemos logrado lo suficiente, es razonable irnos y que no hacerlo sería auto destructivo. A veces, en lo monetario, la pareja no contribuye lo suficiente para los gastos de la casa', a veces emocionalmente, él o ella no dan lo suficiente, o sale con otros, y por lo tanto no están cambiando con nosotras. Los terapeutas y los amigos nos ayudan a afirmar lo que nuestra pareja hace mal, para poder medir si es aconsejable o no quedarnos.

En las relaciones basadas en dar, el dar en sí sería lo que es dado, asegurando el ambiente para los dos, permitiendo más espacio para el crecimiento. La atracción sexual exige una gran cantidad de atención de parte de la otra persona. Cada uno 'invierte energía' en el otro, luego quiere darle o cuidar al otro y ser recibido por ella. De hecho, creo que muchas de las relaciones comienzan con dar, luego tan pronto ocurren cosas desagradables, salta el pensamiento del cambio. El que da quiere comenzar a recibir, y empieza a calcular todo lo que ha dado. Ella 'pone límites', especialmente cuando ve que su dar no puede continuar así, y paradójicamente ella cambia a la modalidad del cambio para poder continuar dando.

Actuando de acuerdo al paradigma del regalo, la comunicación material, probablemente, nos permitiría continuar amando unilateralmente. Por esto es, tal vez, que tantas mujeres continúan amando, cuidando a los hijos que los hombres abandonaron, y continúan siendo fieles a sus maridos que andan mariposeando por allí. Aún en un ambiente hostil, la economía del regalo se perpetúa a sí misma, por lo menos por algún tiempo. Si practicáramos el regalo en la abundancia, no sólo en la casa, sino socialmente en la forma en que organizamos nuestra economía y nuestras instituciones, nuestras relaciones mejorarían y nuestros conflictos internos podrían sanar más fácilmente.


Capítulo 21

Desde el jardín al grial

 

Al criticar el patriarcado o el puerarcado, no quiero negar la espiritualidad, sólo quiero poner en evidencia, que ha ésta sido usada de tal manera, que ha entorpecido al regalo. Una de las razones para interpretar mal el regalo, es que vemos a Dios como el máximo dador, y él es hombre. Entonces, confundimos las características de regalar con las características del cambio.

Si entendiéramos a Dios como la que da, como una figura femenina, tal vez podríamos tomar consciencia del paradigma del regalo más fácilmente. Tal vez, él o ella son en realidad puro altruismo, un espíritu de 'usted primero', y por esto es, que él o ella son invisibles. Ella o él crean cosas y las aman de una manera 'usted primero' y luego continúan creando y amando otras cosas. Si no podemos amarnos unos a los otros, nos paralizamos. Tal vez los elementales de la naturaleza y los ángeles son, solamente, una parte de la diosa, un poquito menos 'usted primero'.

Poner el dar en el espacio del hombre esconde el hecho de que las mujeres lo han estado haciendo en todas partes, todo el tiempo. Aún el sacrificio de la vida de Cristo, distrae nuestra atención de la cantidad de sacrificio que han hecho las mujeres para sus hijos, para sus maridos, y para los otros. Nuestra gratitud la volcamos hacia un ser masculino como la fuente que da, escondiendo el modelo de la madre.

Yo creo que el aspecto más perjudicial del Cristianismo, es la glorificación del sacrificio, porque no pone en evidencia las situaciones que hacen necesario el sacrificio. El sistema que crea la escasez, la guerra, la degradación del medio ambiente y de los seres humanos debe cambiar, y estas necesidades no deben ser eclipsadas por los sacrificios de aquellas que están haciendo lo mejor que pueden en una mala situación. Debemos tener el coraje socio-político para no sacrificarnos, sino para reconocer las causas del problema, y todas unirnos para poder hacer los cambio, dándole el regalo a todos en general. Si podemos cambiar el paradigma, que incluye cambiar el sistema de la recompensa y la estructura egoica del cambio, podemos ser capaces de dar sin agotarnos. Durante la transición entre un paradigma y el otro, tenemos que crear organizaciones alternativas, usar nuestra energía, nuestra imaginación y nuestros recursos. Debemos decidir entre si nos dejamos destruir o agotar en el proceso, o si tratamos de mantenernos como modelos de dadoras que no se sacrifican.

En una situación de escasez, es muy fácil ceder al propio agotamiento, porque dar no es algo que está generalizado, y desde luego, los otros no darán al dador aislado. A través de la historia, las mujeres han sido las dadoras, porque los niños y las niñas lo requieren, pero, atrapadas en el paradigma del cambio, a menudo somos sacrificadas, obligadas a entregar nuestras vidas para que podamos seguir satisfaciendo necesidades, porque las situaciones en que nos encontramos son tan hostiles que nos pueden asesinar. Las mujeres estamos en lo correcto, dar es la manera. Pero debemos generalizar el dar y cambiar el contexto, porque si lo seguimos haciendo en forma individual, nos vamos a destruir.

La masculación y el cambio ocupan un primer plano, se validan entre sí, y solicitan los regalos de parte de los otros. Por eso, las que están practicando el regalo, no pueden ver lo que están haciendo, ni tampoco lo dignifican como una norma. Han aceptado los valores orientados hacia el ego de los otros, para que paradójicamente, ellas no tengan el coraje de defender sus propios valores y sus acciones orientados hacia los otros. Las mujeres pueden pensar que dar es una equivocación, pero de todas maneras lo seguirán haciendo. Le temen al paradigma que practican, y se confunden con la amenaza del auto sacrificio debido a la escasez (un verdadero peligro que surge del contexto social), con la idea de que dar. es la culpable de la escasez. Sacrificarse por algo puede ser la manera de salvarlo de la destrucción, dándole valor, o puede ser una manera de reconocerlo o de nombrarlo a través del 'pago que hacemos'. Por otra parte, el sacrificio es a menudo el producto del dominio por la fuerza.

 

Dando de manera masculada

 

Al principio, lo único que hicimos mal fue virar del regalo al paradigma del cambio. Tal vez, de esto se trata el Jardín del Edén. En el paradigma del regalo no es necesaria ninguna forma de pago. Sólo cuando nos cambiamos al paradigma del cambio se hace necesario pagar. Al tratar el tema de la manzana como un pecado de desobediencia, que requería de un pago, la Biblia le enseña a los seres humanos la entrada efectiva al paradigma del cambio con Dios, asignándole el papel de castigador, proveyendo la 'justa' reprimenda. Un Dios que perdonaba, que funcionaba de acuerdo al paradigma del regalo, no habría necesitado de ningún pago. Ella o él habrían podido enseñarle a sus hijos el regalo, a través del modelo.

Tal vez, el sacrificio de Cristo, era un intento de modelar el dar y el perdonar, pero el modelo de la Diosa (madre) fue cancelado con el modelo masculino del Padre y del Hijo. (Todas las imágenes de la Madonna y del Niño, nos podrían haber enseñado que los niños necesitan seguir a sus madres que los cuidan y los nutren. En cambio, la orientación hacia el otro de la madre, nunca se valoró a sí mismo. Nunca dimos el paso lógico hacia arriba. El enfoque siempre estuvo en su 'otro'.) Por eso, el único lugar apropiado para dar es el de la madre a su hijo hombre. Es más aún, los valores que tiene la mujer nunca fueron presentados como posibles soluciones sociales, sino que fueron alterados y traducidos a través de una figura masculina.

Si Cristo fue un modelo masculino de dar, el paradigma del cambio era el marco para la interpretación, y entonces fue visto como si estuviese 'pagando' por los pecados de la humanidad. Su muerte 'canceló la deuda', pero eso no fue suficiente para sacar a al humanidad del paradigma del cambio. Aunque él estuviese pagando por adelantado por los pecados que la gente iba a cometer, el cambio seguía siendo el tema. El arquetipo del cambio subyace en todo lo que hacemos, e influye muchísimo en nuestra consciencia. Aún cuando nuestra intuición espiritual y nuestro corazón nos conducen hacia el altruismo, estos patrones nos jalan a nosotros y a nuestras ideas religiosas hacia atrás, hacia el modelo masculado. De hecho, como lo hemos estado diciendo, nuestra consciencia y la real-idad que vivimos, se forman de acuerdo a los valores de la masculación. Dar, que es el modelo de la mujer, llega a nuestra consciencia a través del filtro de la masculación y del cambio. Ahora el feminismo y los movimientos de las mujeres en todo el mundo, nos ha permitido desprender a la madre de su 'otro' y a ver a las mujeres como las que dieron origen a los valores de la orientación hacia los otros de la especie.

 

Comunicándonos con los dioses

 

Los seres humanos han tratado de establecer comunicación con los dioses, entregándoles numerosos regalos, desde el sacrificio de animales hasta el sacrificio de seres humanos, desde las novenas hasta los diezmos. El 'regalo' de la vida de Cristo a Dios, puede también ser interpretado como un acto de comunicación, de la palabra. Porque no hemos reconocido el paradigma del regalo y su parte en la comunicación, podemos ver nuestro intento de interactuar como un momento en la lógica del cambio. Nosotros tratamos de chantajear a la divinidad: "si nos das esto, te doy esto."

Tal vez por nuestra aflicción sobre la masculación, o por la ideología del cambio, o tal vez por un defecto de la imaginación, consideramos que los sacrificios mayores son la clase de regalos que satisfarían sus necesidades. Tal vez la dificultad para comunicarnos es porque esos regalo afligen a la divinidad, igual como nos afligen a nosotros. El grito del animal que es degollado, horroriza a ?l a Ella o a Hum. Debemos inventar alguna clase diferente de regalos que sean más gratos y más fáciles, tales como las palabras son para nosotros, como son el incienso, las flores, la música o la comida. La crueldad que compartimos provoca una atmósfera tóxica, donde el espíritu no puede fluir libremente de una persona a la otra.

Tal vez nuestras actitudes masculadas simplemente no nos permiten formar unidades colectivas lo suficientemente grandes, como un sujeto de comunicación, que puede oír y puede ser oído por Hum. Si realmente pudiéramos cambiarnos al paradigma del regalo, y desenmarañar la lógica de la comunicación de la lógica del regalo, tal vez podríamos encontrar de nuevo el jardín del Edén. Esto sería la llegada del reino de Dios o de Diosa. Yo no creo que sería un reino ni una democracia, tendría que ser una nueva forma de gobierno.

 

Desde lo complejo al concepto

 

En las celebraciones de Navidad, ponemos la alegría en el nacimiento de un niño, nuestros deseos para que los seres humanos sean lo mejor, par nuestra salvación y para la solución de los problemas. Vemos la solución a nuestros problemas en el niño. De hecho, este es el resultado de la lucha entre el paradigma del regalo y el paradigma del cambio. La mujer da al niño. El hombre da el nombre, la herencia. El niño ocupa el lugar de los padres. El presente se cambia por el futuro, o toma su lugar, y el problema se pasa hacia abajo, como un 'regalo' de una generación a la otra. Esta herencia es una clase extraña de regalo, que involucra una división torcida del trabajo, como la que existe entre los maridos que tienen un salario y las esposas que no lo tienen. Cambiamos en el presente para poder darle a otros en el futuro. ¿En le futuro, los otros cambiarán o darán? Ahora, a finales del siglo XX, estamos trayendo al cambio, tanto al presente como al futuro. Estamos haciendo del futuro un presente para nosotros y no estamos dejando para aquellos que vienen, una tierra en buen estado. Estamos creando escasez para que la economía del regalo sea imposible, para nuestros hijos y para las futuras generaciones. Estamos dándole validez al sistema, haciendo un meta juicio a favor del cambio, de tal manera que estamos destruyendo cualquier posibilidad de existencia de regalar, [10]

La madre ha estado dando el regalo de sus hijos a su esposo. El antiguo derecho del primogénito, fue la forma masculada que optaron, las familias ricas y con poder. Para la lógica del cristianismo, si Cristo era hijo de Dios, y a la vez era hombre, y si los hombres eran hermanos, la relación uno-muchos de Cristo con ellos era como la relación del primer hijo con sus hermanos. La relación uno-muchos de Dios, el creador, con la humanidad, es igual a la de Cristo, su hijo, con la humanidad. En esto, las relaciones son similares a la muestra uno-muchos o a la palabra uno-muchos.

A pesar de que la relación del artesano con sus productos (que él hace a su imagen) o el padre con sus hijos, es un 'complejo' que se asemeja a la familia, se puede transformar en una relación de concepto cuando la cualidad en común de los objetos se descubre. La cualidad común de los seres humanos, se expresa en las almas 'salvadas', que se relacionan con Cristo como la muestra uno-muchos de Cristo que es igual a Dios en esa relación, y es la encarnación de Su palabra o su representante en la tierra. Si Cristo es Dios, y el hijo es el padre, él está en ambos lados de la ecuación entre la palabra y la muestra. Los mitos cristianos pueden ser leídos como la exploración del proceso de los conceptos.

Algunos de los otros elementos del cambio que hemos estado discutiendo, también son evidentes aquí. Por ejemplo, Cristo también es el equivalente general, y su vida es el medio para el cambio, el dinero, con lo que se paga los pecados de los hombres. Si la gente es pecadora, ellos no son iguales entre ellos, y no podrían entrar en la relación del concepto con Dios, de 'los muchos con el Uno' por carecer de una cualidad en común. Muchas historias en las Biblia describen los pecados de los seres humanos. El pecado de Adán y Eva los hace diferentes a Dios, revelando su desnudez, haciéndolos conscientes de las diferencias entre ellos. La muerte de Abel causada por Caín, hace a Caín diferente de los otros hombres. El Viejo Testamento es una crónica de las diferencias de los seres humanos. Al pagar por y al perdonar a la humanidad, Cristo implica, que los seres humanos son iguales entre sí en valor, y capaces de entrar en la relación del concepto con él como muestra idéntica a su Padre.

La desobediencia de Adán y Eva parece ser la causa de la deuda con Dios, y la idea de deuda es un arte del paradigma del cambio. La deuda convenció a la gente que tenían que darle a Dios (creando una comunicación), lo que era una motivación para dar regalos, aunque de hecho, era el pago por haber hecho mal. Tal vez, parecía que pagando por el pecado no quedaría ninguna deuda pendiente, y entonces, el paradigma del regalo podría regresar. Sin embargo, no era un pecado cometido por los seres humanos, ni una deuda que contraían, o un acto en el que se solazaban por no dar (no ser obedientes con Dios). Solamente era asumir la idea de que había que pagar, el cambio, lo que hacía pensar que los seres humanos tenían que pagar a cambio. Desafortunadamente, como lo enseña posteriormente la historia, el 'pago' de Cristo no descalificó el paradigma del cambio, aún que ?l per-donó.

El pago por los pecados de la humanidad fue un cambio, aunque el sacrificio de la vida de Cristo fue, tal vez, un intento de enseñar el modelo del regalo en la escasez de justicia y verdadera ausencia de la amabilidad. De hecho, muchas mujeres, todo el tiempo, se sacrifican en situaciones similares, no por pagar por algo, sino para satisfacer las necesidades de aquellos a quienes ella cuida.

Tal vez, el nacimiento de la Virgen muestra a Cristo como el regalo del paradigma del regalo, fuera de la sexualidad de los genitales, como también, más allá del ego. [11] Sin embargo, el proponer el regalar como surgiendo del modelo masculino es peligroso. Las iglesias organizadas para honrar las enseñanzas de Cristo, establecieron la misoginia, las jerarquías religiosas masculadas, las que apoyaron las jerarquías económicas y políticas, las que invadieron otros territorios y las que mataron a la gente para enseñarles el 'altruismo'.

Para cambiar de paradigma debemos identificar en general el paradigma del regalo con las mujeres, seguir su liderazgo, y no repetir las estructuras masculadas de uno-muchos que se propagan a sí mismas, para reproducir las jerarquías y promover la competencia y la dominación. Sin duda, el sobre valorar la posición del concepto del uno, es una parte importante del problema. Es un elemento del proceso de masculación, que debe ser desmantelado, para poder volver al paradigma del regalo como la norma. Desafortunadamente, tanto la lógica como la organización del Cristianismo, han hecho emerger la imagen de un dios masculino que da y que ocupa la posición del 'uno' y con las características masculadas de ocupar el lugar y de dominar.

Dar regalos en la escala social se lee mal continuamente, mientras que la modalidad del regalo, en la escala individual, pasa desapercibido. De hecho, el dar regalos internamente no produce una fotografía estática, como lo mencionamos de acuerdo al homúnculo. A menudo, el regalarse internamente es paralizado o se hace inconscientemente, debido a la carencia exterior, de modelos valorados que regalan. Tal vez los modelos del sacrificio de Cristo y el sacrificio de los santos, proveen el contexto que, al menos parcialmente, valida el regalar individualmente. Sin embargo, haciendo de los regalos un sacrificio, y de la santidad el paradigma del regalo, en lugar de reconocer su existencia en lo que ya las mujeres y algunos hombres están haciendo en su diario vivir, ponemos el regalo fuera del alcance de todos.

El padre autoritario

 

La religión patriarcal provee un número de imágenes falsas del hombre que regala. El Padre, que supuestamente no abusaría de sus niños, de hecho los expulsó fuera del Jardín del Edén por comerse una manzana, y por lo tanto, como los padres humanos, requiere de nuestra ceguera y de nuestra negación de la injusticia que ?l cometió. Como modelo el que da regalos, interna y externamente, la divinidad deja mucho campo abierto para las transgresiones, especialmente el autoritarismo. ¿Cuántos niños ha sufrido el abuso en el nombre de la voluntad divina, cuanta violencia se ha perpetrado en ellos en nombre de la santidad del padre y en la necesidad de la piedad filial? Es en realidad un error llamar al Dios de estos padres 'bueno', porque la compasión parece estar detrás de aquello que ellos piensan es la acción correcta, acción que refuerza sus egos masculados. Habiendo proyectado sus valores en un Patriarcado todo poderoso, los hombres lo usan para justificar el refuerzo de sus egos, juzgando el autoritarismo como algo bueno.

Cuando cuestionamos la presencia del mal y del sufrimiento en el mundo, nos dicen que está más allá de nuestra comprensión. De hecho, la imagen autoritaria de Dios, valida los patrones abusivos de los hombres, y no validan los valores de las mujeres que cuidan a los otros y que son compasivas, porque se habla de un Dios masculino, que es autoritario, que es todo bondad, y que no permite la imagen femenina de Dios. Esto es parte de las causas del sufrimiento. Pensar que no lo podemos entender, nada más alimenta nuestra negación del abuso. Tenemos un tabú en el pensar, que es el concepto de Dios, lo que puede ser la causa de que los hombres masculados continúen causando sufrimiento.

De manera similar, las madres se niegan a reconocer el abuso que sus maridos están perpetrando a sus hijos, manteniendo una fe en el lado bueno del esposo, y en la 'insondable voluntad de Dios'. Esto les permite aceptar el abuso, y al hacerlo, ellas se convierten en cómplices. La imagen del que regala es o se asimilada en la imagen del ego autoritario masculado, o es femenino y débil, cuidando al hombre, y al mejor, intercediendo con él, como lo haría la Virgen María, suplicando humildemente el caso de su niño ante el Autoridad masculina.

Mientras tanto, el niño que ella está criando es, en realidad, la autoridad masculina en miniatura. Entonces, nuestra Madre interna, se transforma en pequeñísimas iniciativas internas orientadas hacia el otro, o en ineficientes pellizcos a la consciencia, que tira de las colas de nuestra voluntad masculada, que va en busca del poder. Consideramos su intercesión a favor de otros como una compasión irreal, escalofríos de un corazón sangrante. Si ella logra, despertar en nosotros, un momento de orientación hacia el otro, el crédito se le da al Buen Padre, al 'bondadoso' ego masculado. Tal vez deberíamos acabar con esta imagen ilusoria del padre y optar por María como modelo. Tendríamos que cambiar la imagen que tenemos de ella, dirigiendo su orientación hacia el otro, lejos de la obediencia y de la intercesión y hacia las facultades nutricias de la humanidad y del planeta, especialmente de las mujeres y de los niños. Recientemente, el movimiento espiritual femenino nos ha devuelto muchas imágenes de la Divinidad, como lo son esas diosas que regalan y que también son poderosas.

El Santo Grial y la alquimia

 

El Santo Grial es la fuente infinita de la abundancia. El Grial, la copa, es también simbólicamente, la cornucopia o la matriz. Tal vez el aspecto espiritual de esta historia de esos héroes que fueron en busca del cáliz que se usó en la o`ltima Cena, nos vuelve a decir que el problema no es biológico, sino que el problema es social. El Grial no es un objeto material, es una lógica, una manera de organizar nuestro comportamiento económico. El Grial es el paradigma del regalo. No es un objeto físico, no es la matriz, no es la vagina, ni es el pecho, ni es el pene, no es un cuerno ni una espada, ni un cáliz ni un filo, sino que es el rechazo del mal alineamiento del microcosmos y del macrocosmos, el rechazo a crear el giro hacia la estructura artificial del cambio, y de su ego, donde la abundancia y los cuidados deberían de darse. El Santo Grial es el regalo que regala, el regalo del paradigma del regalo que todos recibimos de nuestras madres, que sólo tenemos que sobreponernos a nuestros complejos infantiles y a la incomprensión masculada del lenguaje para poder, al fin, recibirlo de nuevo.

La interpretación social del Santo grial, se puede apoyar si interpretamos la práctica de la alquimia en términos marxistas. Cualquier mercancía, se convertirá en el equivalente general escogido socialmente, como el dinero, a pesar de que el que lo hacía era el oro. La alquimia en realidad estaba planteando una pregunta acerca de una preferencia social. El transformar metales pesados en oro, es la proyección física del problema, "¿Cómo se hace para que algo se convierta en dinero?" Esta pregunta nos hace retroceder a la pregunta, "¿Cómo se hace para que un niño se convierta en hombre?" "¿Cómo se hace para que una parte del cuerpo se convierta en pene, la marca de la categoría 'masculina'?" o la pregunta que todavía está más oculta "¿ Cómo se convierte una parte del cuerpo en vagina, en matriz, en pechos, en los que producen la vida y la nutren?" y "¿Cómo pueden la vagina y los pechos convertirse en la 'muestra'?"

Tanto la alquimia como la historia del Santo Grial, muestran aspectos del problema social de la masculación en el plano económico. Hemos visto como la posición de la muestra está atribuida socialmente, y no es una cualidad que le corresponda a los objetos materiales en sí. El valor especial del oro no viene del metal en sí, es una cualidad que se le atribuye socialmente, que viene del uso del oro como el equivalente general, el valor de la muestra, en el cambio.

Deberíamos socialmente asignar ese rol a piezas de plomo especialmente diseñadas, igual que como lo hemos hecho con el papel impreso. La relativa escasez del oro lo convirtió en un medio funcional para el cambio. Esa escasez relativa también es posible por la limitada cantidad de papel moneda que se imprime. Fácilmente podríamos imprimir pedazos de plomo, pero estos serían muy pesados para cargarlos con nosotros. Irónicamente, si los alquimistas hubiesen logrado transformar el plomo en oro, habría tal cantidad de oro, que éste no hubiese servido como equivalente general, y el propósito de su transformación se habría perdido.

De hecho, la transformación de los metales pesados en oro si ha sucedido. El único componente que no ha sido parte del proceso es la identidad material del plomo ni del oro. En la transformación la identidad física de los ítems es irrelevante. Lo que era esencial era la similitud entre los ítems usados como dinero material (billetes, monedas, etc.) y su producción en una cantidad limitada. Esto permitió su uso en la sociedad como equivalente general. Finalmente, el plomo importante era el plomo que es necesario para la impresión, el que se usa para imprimir el papel moneda. La preferencia por el oro o por el papel moneda como el equivalente general, se debe a muchos factores sociales e históricos. El hecho, de que escojamos un objeto como muestra de un valor económico, se debe a la masculación y a la expresión psico-económica del cambio.

La búsqueda del Santo Grial, nos muestra un problema similar: la búsqueda de un cambio en el nivel equivocado. El objeto físico, el grial, no es la fuente de la abundancia, Tampoco es la matriz, como el equivalente simbólico de la copa. Mientras que la matriz nos da la idea de la madre, y la búsqueda del grial nos da la idea de un objeto privilegiado, la solución al rompecabezas no está en encontrar el objeto, o en contemplar la matriz, o en darle al hombre una matriz física o en castrarlos (dándoles una 'vagina' al herirlos). Ninguna de esas es la contestación para la búsqueda en sí.

En su lugar, la contestación yace en el cambio de planes, de lo físico y lo metafísico, a lo social y a lo psicológico. Si comprendemos y desmantelamos el proceso social de la masculación, podemos devolver el modelo de la madre para todos, procurando una economía nutricia (una cornucopia social), que satisfaría, con abundancia, las necesidades de todos. Una economía nutricia no requeriría de cambios físicos en los cuerpos de los hombres y en de las mujeres, nada de castración ni de agregar partes a un cuerpo que no las tenía. Solamente sería un cambio en nuestra interpretación de esas diferencias, junto al desmantelamiento de las proyecciones económicas, sociales y psicológicas. Nos hemos visto forzados a buscar el origen de todo lo bueno, porque no estamos haciendo la pregunta (correcta); la pregunta correcta no era "¿De qué sufre el caballero?", a pesar de que sugería el tema de la castración en su conexión con la búsqueda del regalar. (De hecho, la pregunta se parece mucho a nuestro saludo "¿Cómo está usted?", saludo que podría potencialmente iniciar una integración comunicativa.

La pregunta que ellos y nosotros nos deberíamos estar haciendo es, "¿Cómo podemos proveer abundancia para todos?", y la respuesta sería, entonces y ahora, lo que simbólicamente es el Grial, ""Sigan el modelo de dador de vida y de la madre nutricia."[12] La pregunta final de Percival: "¿A quién le sirve el Grial?" es similar a la pregunta "¿Para quién es?" y que está en la base de la ruptura entre regalar y cambiar. ¿Es para el otro o para el ego, para el presente o para el futuro Martín Pescador o para Dios?" O le podríamos aplicar al Grial la contestación que Marx hiciera acerca de la pregunta del lenguaje, y ver su infinita creatividad en la lógica que tiende hacia el otro de la socialización del hombre, la lógica que tiene una pisada extra: "¿Si es para los otros, por lo tanto, sería en realidad para también mi?"

 

Graham Phillips[13] en un libro reciente sobre el Santo Grial hace una conexión entre romance francés medieval, La Folie Perceval con el Tarot y en especial con la carta de la 'Papisa' (la figura de una mujer en la posición papal uno-muchos). Phillips también hace una tentativa identificación del Grial con el Evangelio secreto de Tomás Dídimus, cuya copia completa fue hallada supuestamente en Egipto en 1945. Una sección del texto que él cita parece estar relacionado con el modelo de la madre y la liberación de la masculación.

Jesús vio a unos niños que eran amamantados y le dijo a sus discípulos, "Estos niños que son amamantados son como aquellos que entran en el Reino de Dios." Ellos le dijeron, "¿Entonces, nosotros siendo niños, entraremos en el Reino de Dios?" Entonces Jesús les dijo, "Cuando hacemos de dos uno, y cuando hacemos a él de adentro él de afuera y a él de afuera él de adentro, y lo de arriba como lo de abajo y cuando unen lo masculino y lo femenino en uno solo, de tal manera que el masculino no sea masculino ni el femenino sea femenino, cuando hacen que el ojo esté en el lugar del ojo, y la mano en el lugar de la mano, y el pié en el lugar del pié, y la imagen en el lugar de la imagen, entonces ustedes si podrán entrar en el Reino de Dios."

No pude resistirme a incluir lo que está en cursiva. Algunos de los elementos de este pasaje hacen un llamado a la restauración del modelo de la madre nutricia, especialmente la unidad no masculada de lo femenino y lo masculino, y el modelo del pecho. La unidad de los opuestos, y el regreso de la sustitución e cosas por cosas, tal vez sean una transposición de la comunicación material.

 

El hombre nutricio

 

La transubstanciación a través de definir o de nombrar, "Este es mi cuerpo. Esta es mi sangre.", realmente comprueba el punto de la alquimia. Dios o Cristo como muestras del concepto de la humanidad, transforma el pan y el vino en la muestra (de sí mismo). Como la muestra de hombre nutricio, él se hace a sí mismo en comida y bebida. La transubstanciación demuestra el poder de la definición, como también lo hace la masculación. El efecto de nombrar no es físico, como podría serlo en un milagro (convertir agua en vino), sino, social. El Santo Grial, el símbolo de la madre, es el punto donde se haría un hombre nutricio, al interpretar de nuevo y reformar el mecanismo social de nombrar, en especial el nombrar el género. La sus-tancia es únicamente la comprensión.

Tal vez, en el sacramento de la iglesia, se le presta más atención a la característica de muestra del proceso de la transubstanciación, que a la característica material del pan y del vino. Del pan y del vino, pasamos a la característica de la muestra de Dios, y no a otro plano material. Y Dios es la 'forma humana divina', una idea social, que sigue el proceso de otras ideas sociales, como que si Ella o ?l existen.

 

La 'transubstanciación' se parece mucho al cambio o a la masculación. Es un cambio en el estado de algo, un cambio que tiene lugar al relacionarlo con una palabra nueva como su nombre. La muestra de las muestras nombra (y apunta) a algo como ?l mismo, y el sacerdote repite el proceso. Si el Dios masculino es el equivalente general Uno, al hacerse ?l a sí mismo como comida, transformando tanto esta materia en la muestra, como la muestra masculina en material nutricio. La Comunión es, después de todo, solo un bocado de prueba, una muestra. Al mismo tiempo que el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre, el modelo cambia de lo masculino a lo femenino, del dominio al cuidado, y éste, es realmente una prueba de un mundo mejor, a pesar de encontrarse oculto en le tabernáculo de la religión patriarcal autoritaria.

La forma simbólica del Grial coincide con su contenido, trasponiendo un sacrificio real en uno simbólico, dándole un regalo que es fácil de dar (pan y vino) en lugar de un regalo que no se puede hacer (cuerpo y sangre). Entonces, los curas hombres tienen algo que dar, con sus palabras que se parecen mucho a las madres nutricias (cuyos pechos muestran que tienen algo que dar, y así modelando el dar gratis. En el ritual, con sus palabras: "Este es mi cuerpo, esta es mi sangre", los curas supuestamente cambian la sustancia de las cosas, del pan y dl vino. Al cambiar nuestras palabras de género, podríamos cambiar la sustancia (la comprensión) de los hombres para que sean nutricios. La Comunión señala hacia el hum-ano sin género, que se esconde dentro del modelo del hombre nutricio.

Lo que necesitamos ahora es la restauración del modelo de la mujer nutricia. Cualquiera de los modelos o ambos deben servir para cambiar el sistema masculado, para aquél para quien el sacrificio es funcional. Con ese cambio podríamos crear un sistema en el que podríamos compartir, local y globalmente, comida de verdad y no simbólica, y así podríamos transformar la realidad. Podríamos entender las palabras como la fuerza de la colectividad para transformar nuestro entendimiento, y los 'unos' como elementos de nuestro proceso conceptual, liberando el espíritu del patriarcado.

 

El sacrificio humano

 

En el presente, consumimos nuestras riquezas en cosas que no satisfacen nuestras necesidades, estimulando así la economía, y por lo tanto, nuestros regalos de valor no nos lo dan a nosotros sino que se dan a la economía. El desperdicio y la destrucción de los productos provocan la escasez. Por consiguiente, los precios suben porque los bienes no se acumulan y por lo tanto no crean abundancia, lo que haría innecesario todo el sistema. Aquellos que participan, como vendedores en el ciclo de crear necesidades falsas y artificiales y desechos, reciben grandes recompensas a cambio de sus esfuerzos. No solamente reciben los regalos de las ganancias de los productores de su país y del exterior (y el tema del diferencial cambiario hace que la economía de un país en su totalidad le dé a la economía en su totalidad y a los agentes económicos individuales de otro país), sino que reciben los regalos de la sombra de todas aquellas necesidades que se mantienen sin satisfacer porque no es permitido que la abundancia se acumule.

Nada se 'rebasa' porque no se permite que la copa, que podría ser el Grial, se llene o se derrame. Los regalos se escurren, como desperdicio, por una quebradura en el fondo de la copa. Mientras tanto, las necesidades insatisfechas de millones de personas, incluyendo a los cuarenta mil niños que mueren todos los días en el mundo, por hambre y de las enfermedades que se podrían prevenir, son, en realidad, sacrificios humanos que se ofrecen para darle valor a las 'necesidades' del mercado libre. Los rituales de sacrificios humanos que sostenían la sociedad piramidal de los antiguos Mayas, involucraban la muerte de unos pocos a la vista de los muchos. Tal vez, después de todo, los Mayas eran más compasivos y conscientes que nosotros.

Nosotros sacrificamos millones de vidas humanas para crear la escasez necesaria para que nuestro sistema funcione, para mantener las pirámides sociales, las jerarquías, las cadenas de regalos hacia arriba, y las cadenas hacia abajo de definiciones y mandatos masculados. Pero para muchos de nosotros esto ocurre en 'otros lados'. Los regalo que se nos dan son invisibles, y si acaso se ven, la conexión que tienen con nuestra economía no se ve. Las rebeliones en 'otros lados' son reprimidas con grandes cantidades de armamentos, cuya manufactura desvía energía y dinero hacia los medios de destrucción, y trae más ganancias a los que los producen y los venden, mientras saquean la tienda de los bienes que servirían para nutrir.

En el 'Primer Mundo', si vemos las fotografías de los hambrientos y los lisiados en otros países (o del otro lado del camino), atribuimos su condición a las calamidades locales de la naturaleza o a la 'naturaleza humana'. Sin embargo, en un sistema alternativo, en la abundancia su situación podría ser otra; sus muertes, que son consecuencia del sistema de escasez creado artificialmente, y de los regalos en exceso que nos dan, otorgan valor a nuestro sistema al permitirnos dominar. Nuestro propio bienestar parece venir de la buena fortuna localizada, o porque lo 'merecemos', y negamos que exista cualquier transferencia de riqueza y de valor hacia nosotros, desde otros países y otras clases.

La civilización Maya terminó; los sacrificios humanos ya no se celebran. Se ha especulado mucho acerca de la causa de su aparente fin abrupto. Se han sugerido como causas: la sequía, las enfermedades, la conquista. Yo prefiero creer que alguien cambió su comprensión y dicho las palabras sagradas, "Esto no funciona. Ya no lo hagamos más." Entonces todo el grupo, en un gran acto civilizado, decidió irse de nuevo al campo, para vivir en paz con sus seres queridos, para no volver a valorar a la pirámide haciendo sacrificios humanos, dando regalos y obedeciendo. Nosotros podríamos hacer lo mismo.

Los Mayas sacrificaban al 'uno' como un regalo en la comunicación material con los dioses, quienes supuestamente les darían, a cambio, regalos en abundancia. Se derramaba sangre de la lengua (la palabra) y del pene (la marca de la posición del 'uno') del rey. Como sucedía en muchas culturas, los Mayas sacrificaban al 'uno' privilegiado, como el representante del grupo.

Ahora sacrificamos la vida de millones, no a los dioses, no como representantes, sino para darle valor al sistema masculado, sistema que percibimos como nutricio, como nuestra fuente única y natural de vida. Este valor cultural que le damos a la ganancia y a la riqueza también es dada por el sacrificio de los niños y sus madres en el futuro, puesto que los medios para nutrirse están siendo destruidos, a través de la degradación del medio ambiente. El cáncer, que se debe a la radiación nuclear y a los químicos dañinos, ataca el símbolo del regalar de las madres, los pechos. En los Estados Unidos de América, hay una epidemia, se espera, que una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de pecho.

De hecho, casi la mitad de la población desarrollará algún tipo de cáncer. La enfermedad también ataca la 'marca' de la masculación, cáncer en la próstata, y aún el conteo de la esperma. En años recientes, especialmente entre los hombres blancos, el conteo de la esperma ha disminuido considerablemente, y se presume que se debe a causas ambientales. Como no nos atrevemos a desafiar las explicaciones incompletas, que sobre las causas del cáncer, nos dan los apologistas del mercado libre, tal como lo hace la Sociedad Americana del Cáncer y la Asociación Médica Americana, el sacrificamos nuestros pechos, sacrificamos nuestra capacidad para reproducirnos, y hasta nuestras vidas, para darle valor a la economía del cambio. La radiación nuclear que causa el cáncer, y los químicos tóxicos, que la industrias del mercado libre descargan en el medio ambiente, se mantienen invisibles y se continúan acumulando y se hacen permanentemente abundantes, mientras que los recursos necesarios para sustentar la vida escasean.

Aquellos que están tratando de curar las enfermedades reciben sus medios de vida del sistema, y le agradecen y creen, haciendo imposible que le consideren como el causante del cáncer. Igual como todas aquellas mujeres que valoran de más la masculación, que le dan valor a los mismos procesos que la están produciendo, y al mismo tiempo están cuidando a aquellos individuos que han sido heridos por esos procesos. El sistema no es sólo un marido benefactor, que a veces es rudo, a quién debemos valorar y seguir, controlando el daño; es un mecanismo peligroso que debemos reconocer, entender y desmantelar paso a paso, para no destruir a todos aquellos que viven dentro y alrededor.

Si hacemos esto, cambiaremos nuestra consciencia y empezaremos a dar valor, no al cambio, sino a las necesidades de todos y a su satisfacción en todos los niveles. Dejaríamos de sacrificarnos, de sacrificar a nuestros niños y niñas, y a los billones de seres humanos desconocidos que mantenemos y mantienen nuestro sistema piramidal, y dirigiríamos nuestros regalos para comunicarnos con todos, en la abundancia. Podemos comenzar a poner de moda al Santo Grial para toda la sociedad, la cornucopia de la comunicación, diciendo las palabras sagradas de la transubtansación, cambiando nuestra comprensión social: "Detengámonos ahora".


Capítulo 22

Especulaciones cosmológicas

 

La vida en la tierra es un intento que la tierra está haciendo para imitar o expresar la relación que ella tiene con el sol. Puesto que el proceso, de la vida y de la muerte, ha dejado un humus del pasado para el futuro en dónde crecer, la expresión ha cambiado con el tiempo. La tierra, con toda su variedad y fertilidad, es el producto de su interacción con el sol, interacción en la que el sol da cierta cantidad de energía constante y la tierra da una variedad de energías. La tierra tiene una evolución y una historia; el sol no, o por lo menos no lo parece, porque su evolución es más lenta. Lo que sucede en el presente en la tierra es el resultado de lo pasó antes. Las capas de la tierra en las que crecen las plantas y en las que las persona y los animales caminan son subproductos de eventos pasados, y todos incluyen el uso que la tierra hizo de la energía del sol. Los sistemas cerrados tales como los árboles y las briznas del zacate, se mueven hacia arriba, hacia el sol. Habiendo incorporado la energía del sol, ellos son en sí rayos de sol de la tierra o 'rayos de la tierra' buscando el espacio.

Los animales y los seres humanos que están de pié, en cuatro o dos patas, o los pájaros que vuelan hacia las nubes, todos son energía de la tierra moviéndose hacia fuera. Más allá de esto, está nuestra capacidad de movernos hacia una meta. Guiados por nuestra vista, nos movemos de un lugar al otro, igual como se mueve la energía del sol hacia la tierra. En esta dimensión la vida se imita a su origen. De igual manera, los espermatozoides hacia el óvulo; el óvulo se mueve hacia ese lugar en el útero donde ocurre la fertilización. Pero también, en la dimensión de la consciencia, surge una intención que se impulsa a sí misma. Como un rayo de sol que brinca hacia la tierra, se mueve hacia su meta o su objetivo, tal vez, en combinación con otros elementos pasados de la vida, para crear un resultado, un rayo del sol incorporado en los rayos de la tierra, las energías terrestres, dando frutos.

Nuestras voces y las voces que nacen de las gargantas de los animales, de los peces, de los pájaros y que llegan a los oídos receptivos, donde son incorporados y se convierten en entendimiento, en comportamiento y en sensaciones. La luz del sol de nuestra atención ilumina nuestra experiencia pasada, presente y futura, y las experiencias de los otros que llegan a nosotros a través de los sentidos, o a través de sus historias, o en lo que leemos y vemos. Nuestra atención consciente brilla sobre nosotros, ayudándonos a planear y a decidir, aclarando nuestras intenciones y llevándolas a cabo. Sin embargo, socialmente se ha creado cierta clase de juego de espejos, donde somos capturados por nuestro reflejo, enfocando nuestra energía dentro de nosotros.

Esto se ha combinado con el uso acumulado de energía de los otros, o del grupo, para promover energía enfocada en nosotros mismos. Es como si el rayo de sol fuese incorporado en la tierra y regresara a aquél multiplicado, como si también, los rayos de sol en sí fuesen un sistema cerrado. Hay una confusión entre la vida, las plantas y los animales y la energía. Es más aún, esta forma de atención enfocada en sí mismo puede hacerle daño a los demás, puesto que se apropia de la energía de los otros para intensificar la propia. El sol no hace esto.

El juego de espejos crea un hambre insaciable de energía para enfocar y hacer brillar el ego más fuertemente, atrayendo una y otra vez la atención de los otros. Como seres humanos de muchas variedades y culturas, hemos tratado de entender lo que éramos, lo que estábamos haciendo, o que supuestamente deberíamos hacer, y dónde estábamos viviendo. Sólo recientemente nuestra astronomía nos ha dado alguna idea correcta del universo, de nuestro planeta y de nuestra estrella.

Entonces, no es ni raro ni sorprendente, que pensemos que podríamos habernos equivocado en la dirección y la imaginación de nuestras metas. Freud dejó muy claro que en su época (y también pasa en la nuestra) los niños tenían ideas muy distorsionadas sobre lo que ocurría en el sexo, lo que luego influiría en sus pensamientos y en sus emociones. Parecería lógico que una falsa cosmología podría tener una influencia negativa en nuestra imaginería colectiva. La idea de que el sol es el centro de universo ha influido nuestro pensamiento y nuestro comportamiento social más de lo que creemos. Y la idea, de que somos una pequeña partícula de polvo junto a una chispa de luz, en medio de billones de otras, hace vacilar nuestras mentes y no es una cura para nuestra imaginación. En cambio, la vista de la tierra desde la luna nos permite una perspectiva de la cual podemos situarnos a nosotros mismos en el contexto productivo. La tierra es un lugar especial, un punto brillante de vida. Nosotros somos parte de eso.

Ptolomeo estaba en lo correcto: la tierra estaba en el centro del universo, de nuestro universo, porque nosotros somos seres humanos. Ahora que estamos comenzando a ser capaces de ver lo que la tierra es, tal vez sea más fácil ver lo que nosotros somos y lo que deberíamos hacer.

Primero, debemos respetar nuestro planeta, la vida de la cual nosotros todos somos parte. Lo que no es usual, no es que el sol nos alumbre con sus rayos, sino lo que la tierra es capaz de producir con esos rayos. Debemos vernos como luz incorporada, vida incorporada. Necesitamos ser como Rizos de Oro y encontrar la cosmología de nuestra dimensión propia, la perspectiva de la tierra que es 'justo la correcta' para nosotros. Necesitamos entender nuestro sitio en la tierra dentro del sistema solar, para que podamos aclarar la relación entre nosotros. En este momento, muchos de nosotros tenemos un problema en particular que es que nos vemos como personas solas, relacionándonos como individuos con cinco y medio billones de seres humanos. Es muy notorio como se parece este problema al de ver nuestra tierra y nuestro cielo relacionado con billones de soles y de posibles planetas, según de van descubriendo grandes cantidades de galaxias.

Podemos llamar a esto una teoría del conocimiento a través de la proyección. Proyectamos una pregunta humana apremiante en alguna rama del conocimiento y luego la encontramos allí. Esto no es para decir que el conocimiento que se encuentra así no es cierto, sino que la motivación para la búsqueda es un problema social o colectivo existencial, más que la 'curiosidad' aséptica puramente individual o aún la motivación de la no tan aséptica búsqueda individual de la ganancia. ¿Y no es la avidez del conocimiento, una clase de cambio de la avaricia y la avidez por las cosas y por el dinero, lo que motiva a nuestra sociedad basada en el cambio?

La teoría de la evolución de la supervivencia del más fuerte, que se desarrolló al mismo tiempo que la economía capitalista de la supervivencia del más fuerte, es otro punto en este asunto. Tal vez, si entendiéramos el mecanismo de la proyección, podríamos entender por que lo estamos haciendo y cuál es la dificultad social o personal que estamos tratando de sanar. Luego podríamos averiguar cuánto de nuestra perspectiva está causado por la proyección, cuáles elementos son vistos o son ignorados por eso. Más importante aún es que, tal vez, podríamos sanar nuestras dificultades humanas y al hacer esto podríamos convertirnos en personas que podemos percibir con claridad el universo. Si sabemos que estamos proyectando, lo tenemos que tomar en cuenta y así entender las distorsiones que nosotros estamos creando y usar este conocimiento para conscientemente planear un mundo mejor, en el que los problemas causados por las proyecciones no ocurrirían.

Volvamos a la visión de la tierra que la ve en relación con el sol. En nuestra sociedad atomista e individualista, hemos empezado a degradar la importancia de las relaciones, viendo el bienestar de la persona individual como la meta más importante de la interacción y del proceso social, como también la razón única de ser. A las terapias para la co-dependencia y para las familias disfuncionales, se les da un seguimiento público muy amplio y la aceptación en los Estados Unidos de América, y producen dinero y valoración social a quiénes los proveen.

Lo que sufrimos debido a nuestras relaciones demuestran lo importante que ellas son para nosotros. Las canciones de amor llenan las ondas de radio, las historias de amor los anaqueles de revistas, las repisas de las librerías y los cines. Las relaciones son importantes básicamente para los seres humanos, son (parte de) la manera cómo nos humanizamos. Pero simplemente no sabemos como tener relaciones. No tenemos muy buenos ejemplos. Mi hipótesis es que el mejor modelo para tener una relación es la relación que hay entre la tierra y el sol. Podemos proyectar nuestros problemas ahí afuera, y luego verlos con más claridad dentro de nosotros.

¿Pero, por qué no podemos verlo desde una instancia más intencional? La Hipótesis de Gaia[14] considera a la tierra como un ser viviente. En este caso, nosotros somos Ella haciéndose consciente. Ella está tomando consciencia de su relación con el sol, y de su parte en ella, y de la creatividad del milagro precioso de la vida. Tal vez entonces, nosotros somos la proyección de su problema. Los humanos jugamos el rol de amante y amada. Del sol y la tierra. Nosotros interiorizamos estos roles en la consciencia y de ser objetos de atención (dando y recibiendo atención). ¿Recibimos nuestros propios cuidados o de los otros como la tierra recibe la luz, usándola para la creatividad, o la reflejamos de vuelta (como lo hace la luna) en el juego estéril de un espejo donde decidimos quién es más brillante, más grande, más caliente?

¿Es el sol el origen de la vida o lo es la tierra? Como hombres y mujeres lo actuamos: los hombres son activos, como soles, las mujeres pasivas, como tierras. Este es el estereotipo peregne. Si, si lo vemos de nuevo, ambos roles son creaciones de la tierra. Entonces, la tierra produce a los que juegan de sol. De hecho, todo el juego está montado por la tierra.

Es la tierra la que ha hecho de sol el dador de vida, al recibir de manera creativa su energía, Hasta donde nosotros sabemos los otros planetas no han hecho esto. De igual manera, los animales masculinos producen millones de espermatozoides, pero si no hay un útero femenino, o un óvulo para recibirlos, no se produce ninguna forma de vida. Las semillas caen de los árboles o son llevadas por el viento pero si no encuentran alojo en la tierra, no pueden tener vida. Pero desde luego, los espermatozoides y los óvulos son producidos por la tierra, las semillas y el humus son producidos por la tierra. Como sucede en muchas relaciones heterosexuales, se valora de más a una de las personas, generalmente al hombre, y se le quita valor al otro, generalmente a la mujer.

Una mujer por su creatividad, atribuye el valor solar al hombre, y por eso se le ve como la fuente de la vida, de la creatividad y de los ingresos. Al recibir esta atención (como la tierra), se hace más activamente creativo, aparentemente confirmando la verdad de la atribución de ese valor. Toda la sociedad participa de este sistema, que privilegia un polo de la relación y esconde o ignora al otro. Nosotras las mujeres, definimos lo que definen como los que definen. Luego cubrimos nuestro rol activo, y los hombres están más que felices de usurpar el crédito.

Si estamos jugando el rol de la tierra, ¿por qué no habríamos de reconocer nuestro o el poder de ella, la creatividad, la vida, y concedernos el valor de nuestras cualidades? ¿Tal vez la soledad? Están tan lejos los otros planetas y el sol. ¿Está el sol vivo, y es de un orden diferente? ¿Es que la tierra no quiere aceptar que ella lo está haciendo todo sola? ¿Podremos alguna vez amar la tierra lo suficientemente? ¿Podrá ella amarse algún día lo suficiente como para aceptar que el sol no está vivo? Pero tal vez el sol esté vivo, tan vivo como ella está, y en el mismo o en un orden diferente de realidad y solo.

Nuestra atención imita al sol, pero cuando nos concentramos en una estrella, la estrella está en la posición de la tierra. Y lo mismo ocurre con el espacio. Seguramente esta dimensión de receptividad alrededor de ella consuela a la Madre Tierra, y el conocimiento que hemos ganado la pone en un contexto, le da un hogar. La confusión que surge de la existencia de millones de galaxias se disipa cuando realizamos que debe haber otros seres vivientes allá afuera.

La Madre Tierra, igual que ET, algún día serán capaces de llamar a sus hermanas. Mientras tanto, debemos mantener la esperanza de aprender a vivir en su compañía sin arruinar su exquisita belleza y armonía antes de que pueda encontrar otra vida. ¿Acaso somos destructivos para jugar mejor el papel del sol que percibimos, y mientras continuamos desacreditando el rol de la tierra? ¿Hemos creado un Dios hombre, sol, patriarca, para que nos dé su compañía, proyectando nuestro problema y el de ella, más allá del sistema solar hasta el universo?

Yo creo que tenemos que aceptar el hecho que nosotros no sabemos mucho del universo. Sin embargo, a lo que tenemos acceso inmediato es a nuestras percepciones, y al contexto social. Tenemos que alumbrar con nuestra atención solar consciente nuestros mecanismos psico-sociales, para poder entender por qué estamos viendo lo que estamos viendo. Hay mecanismos de selección desconocidos para nosotros que vienen de nuestras motivaciones, que nos hacen buscar y encontrar unas cosas y otras no. Estas luego alimentan esos contextos de donde surgieron nuestras motivaciones, confirmando de nuevo los problemas que las crearon. Sólo cuando sanemos nuestras motivaciones, pueden estos mecanismos funcionar con claridad, como deberían, creando una alineación de varios tipos de realidad de la que somos parte.

Tal vez nuestra atención consciente corresponde al sol, y la subconsciente a la tierra, debido a la interiorización de la polarización social entre lo activo y lo pasivo. Pero nuestro lado de la tierra, como lo hemos venido diciendo, solamente en apariencia es pasivo. Recibe de manera activa, no sólo dándole contenido a la consciencia, sino dándole un contexto y un valor. Le da a la consciencia la capacidad de conocer, como parte del ser humano, donde muchas cosas están ocurriendo.

La consciencia es como la luz del sol refractada por la atmósfera. Hay tantas más cosas por las que tiene que pasar y tocar, antes de verse a los ojos. Puesto que los seres humanos son productos sociales, hay una contribución de los muchos y del pasado para cada uno de nosotros. Nuestra consciencia de luz solar no sólo ilumina muchos de estos aspectos en sucesión, sino que también es definida por esto. Tal vez, igual que la tierra, e igual que las mujeres, en la forma en que dan regalos, nuestro subconsciente produce consciencia, mientras que no reconoce su parte. Por lo tanto, pareciera que la consciencia no viene de la tierra sino del cielo.

En este siglo, nuestro conocimiento (y a través de nosotros el conocimiento de la tierra) del sistema solar, de la galaxia y del cosmos ha aumentado considerablemente, mientras que la naturaleza de la tierra y de su relación con el sol no está todavía muy clara. De la misma manera en las relaciones sociales, no entendemos la relación nutricia 'una-a.uno' de la madre con el hijo, antes de aventurarnos en las relaciones con los 'muchos'. No entendemos lo que está pasando en nuestra casa, antes de aventurarnos hacia el mundo exterior. La relación entre la tierra y el sol, que produce tanta vida milagrosa, no es una relación disfuncional, como tampoco lo es el sistema solar. Sin embargo, al identificar al padre con el sol, hemos reproducido la imagen social de la muestra masculada igual a sí misma, quitándole énfasis a la actividad y a la creatividad de la 'receptora pasiva' femenina y de los muchos, mientras que enfatizamos la iniciativa del 'dador activo' masculino.

La necesidad es esencial para el regalo, porque sin la necesidad el regalo sería nada. Entonces, la tierra ha creado una miríada de necesidades, que el sol puede satisfacer con su luz, luz que de otra manera no sería usada y sería estéril. La interacción de las necesidades entre sí, recrea las interacciones de dar y recibir del sol y la tierra. La asimetría es la clave. El sol sólo da, mientras que la tierra recibe y da de nuevo, aunque presumimos que no lo puede hacer al sol, puesto que el sol está tan lejos y presumimos que no lo puede recibir. Entonces, lo que sucede, es que muchas de las relaciones de la vida, son en realidad, imágenes similares a sí mismas de las relaciones similares entre la tierra y el sol. Son guiones, maneras de actuar el dar y el recibir de manera creativa. La niña recibe la mirada amorosa de la madre, y luego, cuando crece, se relaciona activamente con la espera de su turno como madre.

La ameba se encuentra con un pedazo de materia que puede recibir y usar de manera creativa, como la tierra en su viaje espacial encuentra la luz del sol. De la misma manera la brizna de zacate usa la luz del sol para sus procesos. El gusano encuentra la brizna de zacate, este rayo de tierra hecho de luz incorporada creativamente, y la usa para sus procesos. El pájaro, en sus caminos más activos, encuentra el gusano.

Pero nosotros, y tal vez también la tierra (¿tiene ella un problema de auto estima?) le damos más importancia a lo masculino, identificándolo con el uno, con el sol (¿son = sun?), porque no vemos, que quien recibe, es creativa, y las necesidades son vistas como carencias y no como lo que es necesario para que el regalar se complete.

Podríamos considerar casi todas las relaciones como metáforas de la relación entre la tierra y el sol, una enorme variedad de actuaciones de la relación asimétrica de la relación unilateralmente de dar, de recibir con creatividad, y de dar de nuevo (dejando los subproductos y desechos del proceso, que luego se convierten en regalos para otra orden, otras órdenes o para a vida). Toda lo de la vida podría ser visto como el intento que la tierra ha hecho para retroalimentar al sol, para lograr que se relacione con ella. Para dar como lo hace el sol, ella debe crear las necesidades que puedan recibir los regalos, eso es, crear de nuevo algo en su propia (de la tierra) posición. A través de la vida, ella le dice al sol, "Esto es lo que está pasando entre usted y yo; esto es lo que pasa".

Todo esto está ocurriendo en la superficie del planeta, donde brilla el sol, donde regala (un regalo) a la 'vista'. La vida en toda su variedad, podría ser vista como la proliferación de imágenes de la relación entre la tierra y el sol, lo que en términos de los seres humanos podría ser visto como una inmensa y alegre investigación filosófica de esta relación. Y en términos de los seres humanos, esta relación sería llamada amor. Tal vez es el intento de la tierra de comunicarse con otro orden de ser, su gratitud por ese calor que la acaricia en la profunda noche del espacio, una investigación de sus identidades y de la relación entre ellos.

La luna y el sol parece que rivalizan entre sí como dominadores de los cielos, cada uno, un 'uno' privilegiado, en sus tiempos asignados. La luna cambia sus fases y eran muchas con respecto al sol. La idea de la luz reflejada llegó a ser la identidad de la mujer y la de la luna. Se nos olvidó que la grande y oscura tierra era la imagen apropiada de la madre. Pero el reflejo que le atribuimos a la luna era de la competencia del ego que no da, la falsa estática imagen de la vida y de las relaciones entre la tierra y el sol.

Vemos a la tierra y al sol, a las mujeres y a los hombres, a los niños y a las niñas, a la madres, a las cosas y a las palabras, a los ciudadanos y a los presidentes, a las mercancías y al dinero como cosas que no se relacionaban de manera activa y equitativa, sino que estaban capturadas en un reflejo más o menos estático. Donde uno era real, el otro sólo servía para devolver esa realidad. Sin embargo, la luna provee un cierto nivel cósmico para la tierra. Simplemente dice, "Aquí también brilla el sol, pero yo no la recibo para crear como lo hace la tierra. La luz y la oscuridad, también, se dan aquí". La luna ha influido en la manera en que la tierra ha desarrollado la vida y la consciencia. Sus rayos provocan nuestra imaginación. Ella parece ser cierta clase de aspecto referente a sí misma de la tierra.

Por siglos, para los seres humanos, la luna ocupó el lugar de la tierra como la 'otra' del sol, mientras que en realidad la tierra era la otra que daba vida al sol. Parecía que el reflejo de la luz del sol era opuesto y complementario del acto de dar del sol, mientras que lo que en realidad lo era el uso creativo para dar vida. Entonces, también parece ser que el cambio, basado en el reflejo de lo que se da, honraba de manera acertada al sol, engrandeciéndolo.

Lo que era dado se devolvía con un equivalente. El reflejo le daba valor al cambio como una forma de vida, y los patrones del ego masculado, el dominio y la competencia, parecía ser los guiones del sol activo y de la luna pasiva. Entonces el sol, era visto como si tomara la iniciativa hacia la tierra, y entonces ésta era vista como pasiva. La tierra no sólo es un reflejo o una imagen del sol, sino muchas imágenes vivas, producto de su relación con el sol, muchas imágenes del sol y de ella misma. También hay imágenes de la luna, reflejos del reflejo de la imagen que se hace de sí misma, de la imaginación.

El hecho de que hay dos cuerpos celestes en el cielo nos sugiere la importancia de la relación de dos cortes, aún cuando creíamos que la tierra era plana, porque veíamos a esos dos astros en el cielo y los veíamos en término de nuestras relaciones de género, que ya eran imágenes hechas en la tierra, de las relaciones de la tierra y el sol. Pensamos que la relación entre el sol y la luna era igual que la relación entre el sol y la tierra, e identificamos a la luna con la mujer, como 'menos luminosa', perdedoras en al competencia de quién era más brillante. Tal vez, cuando conocimos los tamaños relativos de la tierra, de la luna y del sol, comenzamos a pensar de la tierra y la luna como los niños y niñas, y del sol como el padre. Entonces la imagen de mujer-niña se impuso sobre la mujer creación, escondiéndola.

No sólo entraron los individuos y jugaron este juego en las relaciones, sino que diferentes clases y órdenes de imágenes vivientes de las relaciones tenían que relacionarse entre sí. Esto pareces ser muy complicado, pero es lo muy fácil de comprender, si vemos al sol como el dador unilateral, a la luna como la que refleja y a la tierra como dadora y como receptora, repitiendo (poseyendo y no reflejando) la relación. (Un nivel meta no está completo sólo por la reflexión del otro, necesita la reflexión de dar y de recibir del otro, incluyendo a su ser, y la reflexión de la relación con el reflejo.)

Si nosotras somos la tierra, que está tomando consciencia de sí, hemos cometido grandes equivocaciones debido a nuestra incapacidad de vernos (y a ella) en el contexto real con respecto a la luna y el sol. Si los seres humanos somos imágenes de nuestra cosmología inmediata, nos corresponde comprender y alinearnos con ella. Alinearnos con los malentendidos nos provoca sufrimientos y la destrucción de la Madre.

Si el principio de la vida es la creación de necesidades para poder usar los regalos, no debemos dejar que las necesidades y los seres que las tienen mueran, porque estamos tratando de comportarnos de acuerdo a la idea que tenemos del sol, cayendo en los patrones de la masculación creados por nuestra sociedad. Las necesidades forman una cierta clase de fuerza gravitacional, hacia la que nuestros regalos deben fluir, como el agua, ese regalo fluido que fluye hacia el centro de gravedad, y la lluvia, que como luz del sol transformada fluye hacia las plantas sedientas. El viento circula desde áreas de alta presión hacia áreas de baja presión. Darse a las necesidades es la respuesta que hace que el viento sople.

Los malentendidos de nuestra sexualidad se extienden y calzan con los malentendidos de la cosmología. Vemos a la tierra carente, y no como la gran creadora que recibe y el origen que ella es, de dar. De hecho, al ignorar su creatividad, valoramos de más la 'independencia' del sol, que, como lo pudimos ver en las fotografías tomadas en la luna, allí el sol no fue capaz de crear algo 'independientemente'. Al revés, era el sol en relación con la tierra lo que era creativo, y de la tierra en relación con el sol. Por la presencia eminente del sol, su visibilidad, y la visibilidad de la luna, la tierra era vista como 'menos que', porque no daba luz (pero si daba fuego, que como las palabras, puede ser dado mientras se le conserva). Todo esto calza con (y resuena con) el patrón sexual y social de los hombres, como los 'uno' que son 'activos' y las mujeres, como las 'muchas' que son 'pasivas'.

Tal vez, la tierra se ha sentido incapaz, cuando ha sido comparada con el sol o con la luna, aislada y sola, tan lejos del sol y de los otros planetas. Como sus niños y niñas, los seres humanos han contribuido con este sentimiento. No sólo hemos ignorado la tierra y no la hemos comprendido, sino que la hemos desvalorizado, incluyéndonos, pero con la misma mentalidad que nos ha llevado al espacio y que nos ha permitido verla de lejos, la hemos destruido y hemos degradado muchas de sus más maravillosas y delicadas creaciones.

Nos consideramos niños y niñas del universo, y añoramos ver vida en los planetas de Aldebaran, si es que los hay. Con esta idea en la mente, estamos decididos a gastar trillones de dólares en programas espaciales. Sin embargo, la asombrosa cantidad de abejones en los bosques húmedos de la tierra, se nos hacen tan poco importantes que dejamos que desaparezcan, sin mover un dedo en su beneficio. Tenemos que aprender a darle valor a la Madre creadora, tanto a nuestra madre carnal como a la Madre Tierra. Tenemos que ver que las necesidades no son carencias, tenemos que valorar de nuevo la vagina simbólica, como el gran lugar oculto de la creación, donde se da la vida, donde ésta crece y continúa, y debemos ver la creatividad de un único tiro, que el falo simbólico representa, y que se basa en la negación del valor y de la labor femenina permanente. Todos tenemos que convertirnos en seres que nos nutrimos unos a otros y que nutrimos la Tierra. Debemos devolverle el sitio de honor a las necesidades y satisfacerlas.

Debemos convertirnos, como consciencia de la tierra, en su auto estima, dejando que nuestro amor fluya, como fluye el agua hacia los centros de gravedad. Ella está sufriendo como sufre mucha de su gente y de sus criaturas. Debemos actuar por ella. Que poco compasivos somos cuando añoramos el espacio externo, mientras que no nos importa este milagro donde vivimos. Esto se debe a nuestro pensamiento establecido por el patriarcado, nuestra alineación equivocada con la relación sol oĆN tierra, que nos fastidia en el presente y no nos permite ver el Jardín del Edén, causando la toxicidad que hay entre nosotros y la destrucción de la tierra. La gente pobre, en todos lugares, es forzada a jugar la parte de la madre negada y exhausta, explotada, desechada, y despreciada. Son las imágenes similares a sí misma de la Tierra Madre, las que son destruidas por el patriarcado, cuyo hijo, sano y brillante, va en su nave espacial fálica a 'fertilizar' otros planetas.

Debemos realizar la gravedad de esta situación, y volcar nuestro amor y nuestro dinero hacia las necesidades. De esta manera, podemos seguir el mandamiento de la Madre Tierra, "Nútranse unos a los otros", imitando la relación cósmica, clara y creativa. Nosotros nos podemos liberar y liberar la tierra del falso encantamiento del reflejo, y del engrandecimiento de la muestra.

La multiplicidad que la tierra ha creado con la vida rivaliza con la multiplicidad de la galaxia. Debemos comenzar a valorar las relaciones 'muchos con muchos', que los egos orientados hacia el otro pueden promover. Primero tenemos que dirigir nuestra atención hacia la tierra donde vivimos, honrar y bendecir a nuestra Madre, satisfacer sus necesidades, y las necesidades de nuestros semejantes que están en casa.

Tal vez, es cierto que nosotros somos capaces de decir en un nivel lo que hemos aprendido y sentido en otro nivel. Muy a menudo he tenido que estar lejos de aquellos a quienes amo, y ahora por muchos años he amado a una persona unilateralmente. Sin recibir respuesta a mi comunicación, yo me hice más creativa, dando para los proyectos dedicados al cambio social. Yo se como el sol y la tierra se deben sentir. Yo estoy alineada con una parte de la imagen, luego con la otra. Desde luego, cuando el amor de los seres humanos sea compensado, cada uno puede turnarse, para a veces sol ,y a veces tierra.

De acuerdo a esto, me permito sugerir que conforme nos liberamos de la masculación, regresemos a las raíces de nuestra cosmología. Tal vez, nuestro término 'hum', que reuniría en la infancia, a hombres y mujeres con aquéllos que los cuidan, con quienes los nutren, y entre sí, podrían ser reemplazados, no por 'hombre' y 'mujer' sino por 'sol' y 'tierra'. Esta cura, sólo podrá ser posible, cuando la tierra sea reconstruida, como el lugar correcto que es fuente creativa de los seres humanos femeninos y masculinos, y el sol sea visto como el dador unilateral de energía. Tal vez, podríamos tomar la iniciativa de aquellos que nos ven como andróginos, conteniendo los masculino y lo femenino, lo activo y lo pasivo, y podríamos llamarnos 'tierras' en esos momentos cuando estamos recibiendo creativamente, y como 'soles' cuando damos unilateralmente (en ambos casos, ya nos habríamos desprendido de la estructura 'uno-muchos' del concepto, y de las distorsiones provocadas por la definición de género).

Deberíamos tratar de comunicarnos con la tierra, no con las estrellas. Si Gaia está viva, de seguro tiene su propio lenguaje. Ella es la diosa que nos habla a través de la sincronía, y que también nutre de otras formas. ¿Cómo le podemos hablar? Ella es un ser de otro orden de existencia. Nosotros somos como células de un cuerpo que tratamos de comunicarnos con el cuerpo entero. ¿Qué regalos podemos dar? Primero, podemos dar regalar la paz entre nosotros, sanando nuestras sociedades. Esto nos ayudaría a darle a la tierra el respeto que se merece por su belleza y creatividad, acabando con la contaminación, curando la devastación que hemos causado. Con nuestros regalos, podríamos encontrar esa lengua materna común.

Puesto que toda nuestra atención ha estado en el 'uno', los muchos han estado en la oscuridad, desconocidos y sin reconocer, como las estrellas en otras galaxias, donde aparentemente estarían nuestras respuestas. Las estrellas son tantas, que son como las neuronas de nuestro cerebro. ¿Son ellas imágenes de las estrellas? ¿Son las estrellas las neuronas de la tierra, excepto que están afuera, como nosotros, pero a sus espaldas? La tierra debería ser un cuerpo minúsculo dentro de un cerebro inmenso de estrellas.

Esta mañana vi las estrellas cuando desperté. Parecían ser tantas. Este es el problema 'uno-muchos'. La tierra se encuentra a sí misma dentro de una inmensa colección de otros, sin saber qué es ella, o qué son el sol o la luna. Igual nos pasa a nosotros con los 5.5 billones de seres humanos que viven en la tierra. Los humanos podemos formar grupos para relacionarnos con grupos más grandes, pero ¿ puede la tierra formar un grupo con otros planetas? ¿Los que están vivos, no estarán muy lejos? ¿Es ella la única hija viviente del sol? ¿Están los otros planetas vivos, aunque no tengan vida en ellos? ¿Estará la tierra tratando de llegar a ellos a través de nuestros viajes espaciales? Aquí tenemos que lograr una comunidad con ella. Tenemos que confortarla, pues ella se encuentra sola.


Capítulo 23

Practicando la teoría, después de las palabras

 

Un cambio de paradigmas podría tener efectos inmediatos y efectos de largo alcance, si los Estados Unidos de América perdonara la deuda externa al 'Tercer Mundo' (que de hecho ha sido devuelto al 'Primer Mundo' muchas veces). Podríamos comenzar por condonar los intereses. Para comenzar, esto podría ir acompañado de una comunicación respetuosa y enaltecedora. Podríamos darle mucho dinero a los países que antes conformaron la Unión Soviética, reconociendo, que nuestra tendencia capitalista de saquear, ha sido la causa de que ellos no hayan podido lograr una mejor sociedad, sino, que los ha reducido a una pobreza extrema. Podríamos dejar de usar la riqueza del mundo en la producción de armas, y en mantener las fuerzas militares, y usar, en cambio, esos recursos en una economía nutricia.

En los Estados Unidos de América podríamos cambiar la industria y la mentalidad punitiva de las cárceles hacia la comprensión de las causas sociales del crimen, en un intento de darle a los niños y a los jóvenes una vida que merezca vivirse. Podríamos reconocer las necesidades de todos y el vida buena y alegre, y el derecho de tener algo que poder dar. Podríamos terminar con prácticas terribles como son el tráfico sexual de mujeres y de niños. Podríamos reconocer que la mayoría de los inmigrantes que vienen del sur hacia el norte, sencillamente siguen los pasos de los recursos que han sido drenados de sus países por el norte, como regalos que no se pagaron. Podríamos parar el drenaje y darles la bienvenida a los hermanos y hermanas. (Si no estuviésemos gastando el dinero en armamento, habría suficiente para todos.) Podríamos detener la devastación del medio ambiente, si lo consideramos como un regalo que le haríamos a nuestros hijos y para los hijos de esos hijos. Podríamos elegir a más mujeres con compasión, para los puestos públicos. El progreso en cualquiera de estas áreas, y en otras, tendría un efecto positivo, en forma de onda, en todo lado y traerían a un primer plano, de nuevo, los valores del paradigma del regalo.

El punto de vista del paradigma del regalo necesita ser practicado conscientemente. He tratado de hacerlo fundando la Fundación para una Sociedad Compasiva y un grupo más político (de impuestos no deducibles) Feministas para una Sociedad Compasiva. De hecho, he estado practicando las teorías expresadas en este libro desde 1981, usando mis recursos para hacer un cambio social. Antes de desarrollar esta teoría, practicaba el paradigma del regalo con menos consciencia, como esposa y como madre.

Para mi un efecto positivo de esta teoría ha sido poder liberarme de las presiones psicológicas y sociales que no me permitían satisfacer las necesidades fuera de mi familia. También me han enseñado a observar todos los el regalos que se está dando en todo lugar y todo el tiempo, haciéndome entender que regalar es un comportamiento normal del ser humano. De hecho, la práctica del regalo ha sido bloqueada por el cambio y esta práctica se ha dificultado por la escasez, pero los valores del patriarcado la ignora como algo ineficaz y débil, o lo enfatiza como un sentimentalismo. Al encontrar el regalar en el lenguaje, hace posible considerar que el regalar es constitutivo del ser humano. Mi esperanza es, que si afirmamos que el regalar es constitutivo del ser humano, lo promovemos como una práctica consciente.

Otra forma de promover el regalo es haciéndolo visible. Desafortunadamente, dar para satisfacer las necesidades de los individuos no provoca un cambio en el sistema social, que es la causa de las necesidades. Una vez que se cambie el sistema, dar para satisfacer las necesidades de los individuos en todos los niveles, será el principio conductor. En el presente, hay una inmensa necesidad, de que los recursos sean dedicados al cambio social. Cada uno de nosotros tiene que dar en ambos niveles, cuidando de nuestras diferentes energías, para no caer exhaustas, puesto que continuamos viviendo en el paradigma del cambio.

Una razón por la que el regalar no es visible, es que puede aparecer como, si el que regalara, lo estuviese haciendo para adquirir el dominio egoico que la masculación requiere. La contradicción lógica en tal 'altruismo orientado hacia el ego' ensombrece con la duda el altruismo en sí, haciéndolo aparecer como si no existiese. La gente involucrada en la interacción de dar y de recibir, puede sobrepasar la contradicción, desarrollando una confianza radical y un perdón que sólo es posible lograr en los movimientos feministas. Otra razón, por la que la gente no da en forma visible, es porque las religiones y los preceptores morales promueven el regalar y el sacrificio oculto, para una moral superior. Mientras que esta táctica puede tener el efecto de evitar la trampa del dominio del ego, también es eficaz al no permitir que el modelo sea visible ni que tenga el efecto de onda.

La sensibilidad psicológica se ha desarrollado alrededor del dar y recibir, tal vez, porque para la mayoría de nosotras, ésta tiene conexiones muy profundas con nuestra niñez, sino ha sido bloqueada o disfrazada. Nuestras reacciones instintivas acerca de esto son extremas y no se han investigado, porque de inmediato nos ponemos a la defensiva e incómodas. Encontramos que es más fácil lidiar con el cambio, que es más respetable, y más a la moda. Nuestra reacción psicológica valora un hábito mental de la manera 'apropiada' de dar, dar sin llegar a los excesos, y desde luego y por lo tanto, esta manera 'apropiada' no cambia nada en realidad.

Caminamos de puntillas con estilos políticamente correctos, a través de una sociedad que está devastando el planeta, y que está creando diariamente hambre y muerte para los millones que viven 'en otros lugares'. Nuestro aplomo se salva por el costo de nuestra eficiencia, y así el giro negativo del status quo prevalece. Aquellos que se mantienen despiertos ante el sufrimiento de los muchos y de la enfermedad del sistema, se desploman en desesperación, porque no pueden ver el lado da la vida basado en el regalo que continúa existiendo o el brillo del cambio social que se está dando en la actualidad. Las religiones y los gobiernos cooptan el regalar, haciéndolo aparecer como si fuera otro planteo más de la masculación, a menudo un instrumento de la avaricia y la corrupción. Como lo mejor, parecería que hay un deber cívico de 'devolverle' a la comunidad, dentro de los parámetros preestablecidos del sistema.

En vista de todas estas consideraciones, decidí practicar el regalar de forma evidente para lograr un cambio social, creando las organizaciones que ya mencioné. He creado y he apoyado proyectos para el cambio social, usando el cambio, el trabajo asalariado para cambiar el sistema hacia el regalar. La Fundación y las Feministas para una Sociedad Compasiva, son soluciones híbridas de esta clase. También uso el dinero que he heredado para entregar fondos a proyectos progresivos y feministas existentes, que buscan el cambio social. Durante muchos años conté la ayuda de mi prima Sissy Farenthold, quién ha hecho su carrera como líder y activista de la política feminista, que conocía los 'tejimanejes' mejor que yo. Sissy me ayudó a encontrar grupos a los que yo podía ayudar económicamente. Luego logré comprar bienes inmuebles (tierra y edificios) donde mujeres de empuje dirigían proyectos. También apoyé o inicié proyectos activistas o educacionales, contratando un número de mujeres para administrar y llevar a cabo las iniciativas. Algunas de las mujeres ya han comenzado sus propios proyectos o los han creado con posterioridad, con o sin mi colaboración o energía.

He luchado con las contradicciones inherentes a la práctica de regalar, para poder cambiar el sistema que me dio los recursos para poder dar. También he luchado con las contradicciones de tener que usar el cambio, pagando salarios a las mujeres, para poder cambiar el modelo del cambio por el modelo del regalo. Y he tenido que adoptar la política, de no beneficiar a los individuos porque era esencial dedicar el dinero para proyectos que buscaran el cambio social. Tal vez otras personas hayan pensado que hay otras formas de practicar esta teoría. Esto forma fue la que a mi se me ocurrió, ayudada por los regalos de la Diosa, el tiempo oportuno y la buena fortuna. A veces, las mujeres de FFACS no estuvieron de acuerdo conmigo, ni se pusieron de acuerdo entre ellas. Tuvimos largas y a veces penosas discusiones, pero en general pudimos seguir adelante con la amistad y el feminismo intacto. Yo estaba comprometida a hacer que la Fundación fuera tan diversa como fuera posible, y sin duda ha sido el lugar donde mujeres blancas y de color, jóvenes y viejas, lesbianas y heterosexuales, mujeres de la localidad y mujeres de otros países han podido trabajar juntas. De hecho, yo creo que ha sido un nicho ambientado para la paz, donde una multitud de voces se pueden oír, y donde el pensamiento de los 'muchos' es evidente. Yo estoy muy agradecida con las mujeres que se han involucrado con la FFACS a través de los años y me siento bendecida por haber estado en su compañía. En las reuniones del personal, que teníamos todos los miércoles, escuchábamos los reportes de cada una. La variedad increíble de información y de experiencias, el compromiso y la acción valiente confirma e inspira nuestra hermandad, y da esperanza hasta a la visitante más hastiada.

Han surgido tantas necesidades generales, debido a la práctica psicótica del patriarcado, que los activistas que luchan por el cambio social tienen sus manos llenas. La verdad es, que cada necesidad está conectada con otra necesidad, las necesidades ambientales están conectadas con las necesidades de los seres humanos, el hambre con la desmilitarización, el respeto a las madres solteras con la paz mundial, la violencia doméstica con la violencia racial y con la violencia internacional. Si jalamos un hilo del enredo de problemas se desenmarañan todos los otros problemas. 'Haciendo la diferencia', como generalmente se llama, para satisfacer cualquier necesidad para lograr un cambio social, provee la posibilidad de una práctica visible e inteligente del paradigma del regalo, en un nivel social general.

El modelo de la mujer que da para satisfacer las necesidades sociales, regalo de tiempo, de inteligencia, de creatividad, de compromiso, y de dinero, demuestra la potencialidad del paradigma generalizado del regalo, como la solución al complejo total de los problemas causados por la práctica del paradigma del cambio. El paradigma del regalo que es practicado por las mujeres de manera evidente para el cambio social, puede llegar a tener un inmenso efecto de onda. Mientras que en los Estados Unidos de América muchos proyectos activistas están ocurriendo, muchos de ellos funcionan de acuerdo a las estructuras patriarcales, perpetuando así los problemas que están tratando de arreglar.

Los proyectos que tiene que lidiar con la violencia en los Estados Unidos de América, a menudo tratan de cambiar al individuo, o intentan una reforma legislativa sin cambiar la sociedad como un todo. Por ejemplo, las conexiones entre la violencia doméstica y la violencia internacional son a menudo ignoradas. Pero a pesar de esto, toda la gente que está involucrada en los movimientos en contra de la violencia sexual y doméstica, por la justicia social, por la paz, por los derechos humanos, y por terminar con el hambre, el racismo, la falta de casas como también todo lo que tiene que ver con la salud, con las adiciones y con los problemas psicológicos debidos a la violencia patriarcal, se mueven hacia el paradigma el regalo, ya sean mujeres y hombres, sabiéndolo o no. Yo creo que esto es importante para promover el liderazgo de las mujeres en esta transición, porque las mujeres originalmente no son masculadas, son un modelo muy diferente al 'uno privilegiado'.

En 1997 se celebra el décimo aniversario de la creación de la Fundación para la Sociedad Compasiva, sin embargo muchos de sus proyectos comenzaron antes. El Rancho Stonehaven, cerca de San Marcos, Texas es un centro para retiros que se abrió en 1984. Está abierto todos los fines de semana, para retiros de grupos en pro de la paz y de los grupos feministas, sin costo o con un costo muy bajo. Literalmente, miles de personas a través de los años, que están trabajando para lograr los cambios sociales, han sido nutridos en esta atmósfera dirigida por mujeres. Margie First y Nancy Wilson, lo están administrando, 'nutriendo a los que se nutren'. Otros proyectos comenzaron en los años 80, tales como La casa para la Paz para las Mujeres de Austin, que estuvo abierta varios años y que cerró por un motivo u otro. Un programa semanal en la Televisión Comunitaria de Austin, "Dejen que la Gente Hable" cuya directora era Trella Laughlin, era parte de las actividades desde 1985 a 1994. Otros programas en la televisión comunitaria, incluyendo uno mío, "Valores Feministas", uno por Sally Jacques, "Artes y Activismo", y uno por Frida Werden, "La hora de las Noticias de las Mujeres" se estaban difundiendo.

Practicando el regalo en una economía de cambio, drena toda la energía de la persona que regala y que lo está haciendo sola. Por lo tanto, excepto por pequeñas contribuciones, yo soy la única persona que da dinero en esta organización (las otras mujeres ponen su tiempo, energía e imaginación) y mis recursos financieros se han acabado. He tenido que terminar con el programa de donación que funcionó desde 1981 hasta 1994 y con otros proyectos. El Edificio de las Organizaciones de la Raíz del Zacate para la Paz alojaba las oficinas de la Fundación, y proveía de espacio para muchas otras oficinas de grupos de pacifistas tanto de mujeres como de hombres. Localizado en el centro de la ciudad de Austin, este pequeño edificio era un hito para el cambio social en medio de la corriente. Lo vendí en 1996 para poder mantener la Fundación. Una bello lugar en el Lago Travis, nuestro segundo centro para retiros, llamado 'Alma de Mujer', era parte de la Fundación desde 1988 hasta 1996, año en que lo doné a la Red de Trabajo de las Mujeres Indígenas. Este lugar continúa siendo administrado con éxito por la escultora indígena Marsha Gómez con la ayuda de Esther Martínez.

En 1985, pude fundar y llevar 'mujeres' junto a un grupo que ayudé a formarse llamado 'La Internacional Feminista para la Paz y la Comida', la Carpa para la Paz en Nairobi, La Conferencia Final de la Década de las Naciones Unidas. La carpa tuvo mucho éxito, proveyendo un espacio seguro para el debate y la discusión entre mujeres cuyos países estaban en guerra entre sí. Miles de mujeres atendieron los eventos que ahí se dieron. Dos mujeres que ayudaron a organizar la tienda fueron, la alemana Ellen Diederich, y la cantante afro-germana, Fasia Jansen, que han trabajado con la Fundación por muchos años, primero formando una Caravana para la Paz de mujeres que iría a la Unión Soviética (antes de la caída del Muro de Berlín) y luego trabajando para la Carpa de las Cuatro Direcciones (un intento de relacionar las causas del mercadeo). Ellas continúan con sus trabajos en pro de la paz. Muchos otros grupos colaboraron con la Carpa para la Paz, incluyendo WILPF y WIDF. Fue un modelo exitoso para propiciar el diálogo de las mujeres, que ha sido imitado, posteriormente, muchas veces.

También en Estados Unidos se organizaron Las Caravanas para la Paz, a las que las mujeres fueron de pueblo en pueblo hablando de la reunión de Nairobi. La cuáquera americana, Alice Wiser y la alemana Gertrude Kauderer, condujeron las caravanas en el verano, durante varios años. Mientras tanto, hicimos una cantidad inmensa de trabajo de apoyo para los movimientos autodeterminados de Centro América, mandando delegaciones a El Salvador para investigar los abusos cometidos contra los derechos humanos, las actividades de los escuadrones de la muerte, y en los que estaba involucrado el gobierno de los Estados Unidos de América.

Ellen y Fasia organizaron una gira de las Madres de los Salvadoreños Desaparecidos a Europa, gira que fue muy útil para diseminar la información. Enviamos una delegación de abogados norteamericanos en búsqueda de hechos a América Central (yo fui parte de la delegación). Yo he apoyado a mujeres del hemisferio Sur para que viajen por los Estados Unidos, contando las realidades de sus países (a través del Proyecto de las Mujeres del 'Tercer Mundo' del Instituto de los Estudios de las Política, organizado por la chilena, Isabel Letelier). Todo este trabajo culminó en dos reuniones entre mujeres líderes de los Estados Unidos y mujeres comandantes del FMLN de El Salvador. En estos encuentros familiares, quedó bastante claro que los valores de las mujeres son suficientes para superar la guerra y el antagonismo. Hablamos de nuestros niños y del futuro. Tuvimos discusiones políticas muy serias. pero también, todas juntas bailamos y cantamos.

Yo he tenido un compromiso por mucho tiempo con las mujeres del Hemisferio Sur y al feminismo internacional. He apoyado a mujeres en grupos internacionales y en conferencias, y he ayudado con publicaciones y redes de computación. A través de los años, he apoyado una serie de proyectos en el Sur, y de mujeres del Sur que viven en el Norte. En el presente la activista filipina Charito Basa está en el comité ejecutivo, trabajando con mujeres inmigrantes que viven en Europa.

Yo creo que los medios son muy importantes para dar a conocer el punto de vista de la mujer al público. En 1991, comencé FIRE (fuego) el Esfuerzo de Radio Internacional Feminista, un programa de dos horas diarias desde la perspectiva feminista, una hora en español y otra hora en inglés, en la Radio para la Paz Internacional, un estación de onda corta en Costa Rica. María Suárez de Puerto Rico y Katarina Anfossi son las instigadoras de estos programas.

WINGS (ALAS), el Servicio para la Recolección de Noticias Internacional de Mujeres, fue comenzado independientemente por Freida Werden, y Katherine Davenport en 1986. Después de la muerte de Katherine Davenport, Frieda regresó a Austin, y se unió al personal de la Fundación desde 1992. Desde entonces ella ha continuado produciendo programas semanales de WINGS (ALAS) en colaboración de muchas voluntarias a quienes ella también entrena. Frieda provee también un entrenamiento de radio en WATER (AGUA), Acceso de las Mujeres a los Recursos Electrónicos, un sitio en Austin que fue concebido y nutrido gratis por la videógrafa Fern Hill. En WATER, las mujeres reciben entrenamiento gratis en vídeo, radio, y computación. Amanda Johnson y Felicia Hayes proveen el entrenamiento y son parte del personal de la Fundación. Una vasta comunidad de mujeres ha crecido alrededor de WATER, usando sus recursos y entregando muchas horas de voluntariado. Un esfuerzo de colaboración, particularmente excitante, es el Festival de Medios del Día Internacional de la Mujer, un evento multimedia de 24 horas, levantado exclusivamente por mujeres y que involucra algunas instalaciones de otros medios en la ciudad.

Casa de Colores, un museo y centro de recursos indígena, está abierto al público en la frontera entre Texas y México, bajo el cuidado de Helga García Garza. Con festivales de danza, reuniones de jóvenes y adultos, medicina tradicional y la curación, reúnen las tradiciones espirituales de antaño, de los indígenas de México y los de Estados Unidos de América. Estas reuniones y el museo de arte y de artefactos, permiten que la gente del Sur y del Norte se conecten de nuevo con su herencia cultural.

Parte del esfuerzo, para cambiar los valores, fluye hacia un movimiento de alternativa espiritual, especialmente hacia el movimiento de la Diosa, y con el apoyo de los grupos indígenas, con tradiciones espirituales, basados en la tierra. El Programa de la Diosa de Stonehaven, organizado por la activista espiritual Pat Cuney, se está dando, y muchas de las autoras y maestras del movimiento de la Diosa han dado talleres allí.

En honor al nacimiento de mis hijas, yo construí un templo a la Diosa Egipcia Sekhmet en el Desierto de Nevada, cerca del sitio donde se hacen las pruebas nucleares, y como una posición en contra de las pruebas nucleares desde el punto de vista de la espiritualidad femenina. La estatua de la Diosa con cabeza de león, esculpida por Marsha Gómez, tiene una placa que dice, "Puedan las mujeres ser tan fuertes como el león, para hacer nacer el futuro". La estatua de la 'Madre del Mundo' también por Marsha Gómez, comparte el espacio sagrado. La sacerdotiza de la Wicca, Patricia Pearlman, cuida del templo y le da la bienvenida a los meditadores, a los que protestan en contra de las pruebas nucleares y a los que celebran los misterios. Yo pude devolver los veinte acres de tierra donde se encuentra el templo al Shoshone del Oeste, a quienes originalmente eran dueños todas esas tierras.

Un área en particular que me preocupa es el daño que se ha hecho al medio ambiente y a la salud con las radiaciones nucleares. Las mujeres que trabajan en la (más directamente político y no deducible de impuestos) parte de la organización, las Feministas para una Sociedad Compasiva, han creado excelentes y eficientes proyectos para oponerse a las propuestas para un botadero de desechos nucleares en el oeste de Texas, en el pequeño pueblo de Sierra Blanca, en la frontera con México. Erin Rogers, ha sido particularmente eficiente en la organización contra el botadero, colaborando con otros grupos de activistas.

Susan Lee Solar ha creado la Caravana para la Paz, un museo antinuclear móvil, y viaja de pueblo en pueblo discutiendo el tema nuclear. El transporte de los desechos nucleares, es muy peligroso, y el museo móvil, es particularmente eficiente en informar a la gente por las rutas que viajan los desechos nucleares. La Fundación también ha decidido hacer inspecciones de salud, cerca de lo que eran bases militares, para revelar la presencia de residuos nucleares y tóxicos y los efectos que pueden tener en la población. Yana Bland, quien inició la Asociación de Mujeres de la Región Mediterránea, con apoyo de la Fundación, ha conducido una inspección cerca de la Base Aérea Kelly en San Antonio, Texas. Otras inspecciones sobre la salud han sido ejecutadas en las bases de Clark y Subic en Las Filipinas.

Es difícil en tan poco espacio poder describir todos los proyectos de las diferentes organizaciones. Recientemente, pusimos una serie de conferencias, incluyendo una de los 'Valores Feministas en la Familia' en la que cngela Davis, María Jiménez, Gloria Steinem y Milani Trask hablaron a un grupo de dos mil personas. Una segunda conferencia sobre 'Feminismo y Fundamentalismo', reunió a activistas y pensadoras de diferentes tradiciones para discutir la religión patriarcal desde el punto de vista feminista. Mahnaz Afgami, Marta Benevides, Yvonne Deutsch y Robin Morgan presentaron su pensamiento junto con un panel local, que incluía a la activista Cecilia Richards.

Reuniones de activistas contra las pruebas nucleares se llevan a cabo todos los años para reunir a las mujeres que se oponen al ciclo nuclear. En todas nuestras actividades, reconocemos las conexiones que hay entre nuestros temas, especialmente la conexión que hay entre el gasto en armamento, la creación de la pobreza y el agotamiento del medio ambiente. Después de la vente del Edificio para la Paz, cambiamos nuestras oficinas a un edificio de oficinas estándar. Un grupo central de coordinadores de proyectos especiales trabajan ahí, incluyendo a Sally Jacques, Suze Kemper, María Limón, Pat Cuney, y Sue Macnichol. Las oficinas de la Fundación y de la administración de las Feministas, están en Kyle, Texas y son dirigidas por San Juanita Alcalá, Rose Corrales, y cngeles Romero. Debbie Winewater, me asiste un medio tiempo y de manera muy alegre hace que muchas cosas sucedan. Nuestra incondicional contadora es Mary Nell Mathis.

Nuestra reciente colaboración con la Prensa de Plain View ha hecho posible la publicación de los procedimientos para el Forum de los Valores Feministas en la Familia, y la Conferencia sobre el Fundamentalismo. Libros de la Asociación de las Mujeres de la Región Mediterránea están disponibles y se hará una nueva publicación de los procedimientos de una conferencia sobre cáncer de pecho y la radiación nuclear de un bajo nivel, que se llevó a cabo en 1993. Se pueden pedir muchos videos y casetes de la Fundación y de eventos relacionados, al Apartado Postal 868, Kyle, Tejas, 78640.

Estas actividades y muchas otras, que no puedo citar por falta de espacio, han sido un intento de practicar el paradigma del regalo en diferentes niveles, y en algunas partes de la 'realidad', de las que a menudo son excluidas. La Fundación ha crecido en forma orgánica, con muchos vueltas y nudos; como la vida, es desordenada y alborotada y nutricia y fomentando el crecimiento en la toma de consciencia. Muchas cosas y teorías hechas por el hombre son como de plástico, con todas sus moléculas en una fila recta, o como las ciudades con casas en filas interminables.

Poner en práctica esta teoría quiere decir que ésta tiene que rezumarse, a través de contradicciones e incomprensiones, a través de la incredulidad y de otros marcos de pensamiento, para poder crecer, florecer y dar sus frutos. Adicionalmente otra dificultad surgió respecto a esta teoría, y es el hecho de que hasta ahora estoy publicando este libro, después de muchos años de práctica. Sólo expliqué esta teoría en forma verbal, y tal no fui muy convincente. Estuve dispuesta a asumir este riesgo, porque creo que, debido a que las mujeres hemos sido socializadas para cuidar a todos (o a casi todos), nosotras estamos funcionando de acuerdo a los valores del paradigma del regalo.

A menudo estos valores son sepultados debajo de creencias traslapadas del paradigma del cambio. Las contradicciones que sufren las mujeres son explicadas de una u otra forma, y aprendemos a vivir en el patriarcado permaneciendo inconscientes de nuestros valores, justificándolos como emociones. La Fundación para una Sociedad Compasiva y las Feministas para una Sociedad Compasiva son, aparte de todos los servicios que han brindado, y los cambios que han logrado fomentar, organizaciones encargadas de incrementar la consciencia. Su existencia ha alterado la re-alidad, satisfaciendo la necesidad de un ejemplo del regalo de la mujer en el exterior, que puede validar a esa parte interna nuestra que regala, dándole al paradigma del regalo, la dignidad que debe tener si ha de ser reconocida como el principio, por el cual la humanidad puede lograr la paz.

Soñé con estas palabras: "La paz en la Tierra es el próximo paso en la evolución del ser humano". Ojalá este sueño se cumpla pronto.

 

 



[1] La gente que se asocia (forman una sociedad) unos con otros, a menudo dan y reciben en una variedad de formas, y lo harían aún más si no estuvieran en una economía de cambio. Es por esto, que dar y recibir, son la clave para la idea de asociación, que encontramos en los sueños o en las palabras. Un esquizofrénico a quién se le pidió que hiciera el experimento de Vigotsky les dijo a los que corrían la prueba que la 'muestra' era un policía que le decía a una multitud qué hacer. Hemos seguido la huella de suficientes patrones que se parecen a sí mismos hasta ahora, que la relación del policía y la multitud puede ser visto como un concepto derivado de 'uno-muchos. De hecho el policía domina la asociación multitud, mientras que el esquizofrénico nos da su regalo de una necesidad de conexión que no se ha hecho. (ver Hanfmann y Kasinin, op.cit.)

[2] Quiero mencionar que las prácticas espirituales que promueven la gratitud cuando despertamos, nos mantienen parcialmente y por unos pocos momentos en la modalidad del regalo, permitiendo una cierta continuidad entre el mundo 'real' y nuestros sueños.

[3] Paula Gunn Allen, The Sacred Hoop, Beacon Press, Boston, 1992.

[4] Lewis Hyde discute el regalo creativo en un sentido diferente en The Gift op.cit.

[5] Ver a Carol Gilligan, In a Different Voice, Cambridge, Mass. Harvard University Press, 1982, para una perspectiva moral de los cuidados.

[6] Rhea era la diosa madre original del Egeo, la madre tiempo.

[7] Los arqueólogos como Richard Leakey, piensan que la mayor parte de la evolución humana, se dio por el altruismo, el compartir los alimentos entre lo homínidos, emparejados por la competencia. Pero no nos olvidemos, estamos viendo la pre-historia a través de los ojos de competitividad moderna.

[8] Así, estaríamos trabajando de nuevo el imperativo categórico de Kant, de tal manera, que no sólo preguntaríamos si el principio (el paradigma) que subyace nuestras acciones se podría generalizar, sino que deberíamos actuar para traer su generalidad a la consciencia e institucionalizarlo.

[9] El caso del 'feral' moderno, una niña sin lenguaje, recientemente fue escrito por Russ Rymer, en Genie , Harper Collins, New York, 1993. El libro de Rymer demuestra que pocos cuidados que recibió la niña. Primero, víctima del aislamiento y del abuso de sus padres, luego como objeto de los intereses de la burocracia académica, estaba tan lejos de los cuidados directos como Victor de Averyon, quien fue objeto del autoritarismo crítico de Jean Marc Gaspard Itard un siglo antes. Genie era capaz de hacer categorías pero nunca pudo aprender sintaxis. Mantenía un cuarto lleno de contenedores, baldes de arena de juguete y tazas plásticas, que yo leo como análogos a categorías de palabras sin regalos. Yo creo que la idea de 'pertenecer a' o propiedad no era lo suficiente para que ella pudiera aprender el lenguaje. Ella necesitaba de la comunicación nutricia necesaria para que se dé el lenguaje. Ella no participó en suficientes acciones de dar y recibir fuera del cambio, para poder generalizar estas relaciones en el lenguaje y atribuirle valor como la hacen los demás. Rymer sostiene, aún después de que fuera liberada del cautiverio, la niña fue usada como un objeto de estudio por sus 'cuidadores' académicos. Genie logró el 'estado pivote' del desarrollo, pero no pudo ir más allá. No podía proyectar las relaciones de regalo en palabras. Las inhabilidades de Genie ponen en evidencia los defectos del cambio. Para el cambio, la categoría es más importante que el contenido. Es más aún, los seres humanos (especialmente los hombres masculados), son valorados por lo que tienen y se suponen que nacen con el género masculino, el alma, una personalidad, una identidad, y (algunos creen) que con el lenguaje; mientras que el regalo construye estas 'propiedades'. A Genie no se le dio libremente, por lo tanto no tenía el modelo de dar libremente, por el cual ella habría podido dar valor de 'orientado hacia el otro' de los contenidos de las categorías, o de construir su ser social lingüsticamente.

[10] Tal vez la capa del espacio de la "La Guerra de las Estrellas" estaba protegiendo el cambio del regalo, haciéndolo a un meta nivel (arriba) en el espacio. La metáfora del meta fue llevado tan lejos, con millones de dólares gastados en esto, porque simplemente no entendemos lo que estamos haciendo.

[11] De hecho, la relación de Dios , María, José, y Jesús, es una reminiscencia de las sociedades en las que el hermano de la madre (una persona que no tiene relaciones sexuales con la madre) asume el rol paternal para el niño.

[12] El Grial (o la copa de la abundancia) es el opuesto simbólico del 'cap' (tapa) del cap-italismo.

[13] Dr. Grahan Phillips, The Search for the Holy Grail, Arrow Books, Random House, Londos, 1996. Páginas 170-171. El Dr. Grahan Phillips manifiesta que ha encontrado el artefacto material que era el Santo Grial.

[14] James Lovelock, The Age of Gaia: A Biography of Living on Earth, Norton, New York, 1988